Estados Unidos se aísla más aún de la región y pierde protagonismo

Sin participar del cónclave de mandatarios en Colombia, Cuba fue la gran ganadora al unir el reclamo latinoamericano por su reingreso

17 Abril 2012

Por Pablo Garibian - Agencia Reuters

No se alcanzaron acuerdos trascendentes, reinaron las divisiones entre latinoamericanos y estadounidenses y hasta algunos presidentes se fueron dando un portazo, pero quedó una silenciosa ganadora de la Cumbre de las Américas: Cuba. Por primera vez en la historia, mandatarios izquierdistas y conservadores de la región limaron sus asperezas y se plantaron frente a EEUU al exigir que el Gobierno comunista de la isla sea sumado a las reuniones continentales. El reclamo fue vetado por Washington con el apoyo de Canadá.

"(Pasamos) del llamado consenso de Washington, el proyecto neoliberal que se nos quiso imponer, a un naciente consenso sin Washington para la unión de América Latina", resumió Nicolás Maduro, canciller de Venezuela. La sorpresiva unificación muestra la menguante influencia de EEUU, que se opone a incorporar a Cuba porque asegura que no muestra los avances democráticos y políticos suficientes para reintegrarse a la Organización de Estados Americanos (OEA) (de donde fue expulsada en 1962, poco después de que triunfara la revolución de Fidel Castro), y le mantiene un embargo comercial de cinco décadas.

Nuevo protagonismo

"Cuba seguramente volverá a tener protagonismo en otro tipo de convocatorias que se van a abrir, mientras que EEUU pasará a sufrir el aislamiento y el señalamiento que ha vivido la isla", afirmó el analista en asuntos internacionales Vicente Torrijos, de la Universidad El Rosario de Bogotá.

Castro, quien siguió los debates por televisión desde La Habana, aseveró: "la Cumbre tiene escenas que no serán fáciles de olvidar".

Las críticas contra la OEA llegaron al punto en que 33 países del continente, sin Estados Unidos ni Canadá, crearon a fines del año pasado, en Venezuela, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), aunque la idea de Hugo Chávez de que reemplace a la OEA es bastante ambiciosa. "Parece que EEUU todavía quiere aislarnos del mundo, piensa que va a seguir manipulando a Latinoamérica, (pero) eso va terminando. Yo siento que es una rebelión de países de América Latina", señaló el presidente boliviano, Evo Morales, en una entrevista con la cadena Telesur.

Hasta hace dos décadas, Washington lideraba el continente y la mayoría de las economías latinoamericanas estaban alineadas a las políticas de su mayor socio comercial. Pero su indiferencia en los últimos años, combinada con una mayor solidez de las economías de la región y el creciente peso comercial de China (ya es el principal socio comercial de Brasil y de otros países vecinos) instalaron el sentimiento de que ya no es indispensable.

"Hay un mundo que se nos abre que es muy interesante, con muchas posibilidades. Nuestro destino no está atado a una decisión norteamericana. Fuimos el patio trasero, pero hoy la realidad no es así", dijo el ex embajador argentino en EEUU, Diego Guelar, en una reciente entrevista.

"Al fin de cuentas, no es ningún favor que se le estaría haciendo a Cuba, sino un derecho arrebatado que se le estaría reconociendo", sostuvo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que estuvo ausente en el cónclave en Cartagena de Indias (Colombia), en apoyo a la isla.

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