17 Abril 2012 Seguir en 
BEIRUT.- Un puñado de cascos azules de Naciones Unidas desplegados en terreno sirio pronosticaron buenos resultados para su misión de estabilizar un frágil cese del fuego de cuatro días en medio de los persistentes bombardeos. El escuadrón multinacional de seis observadores desarmados, a cargo de la tarea de supervisar el fin de 13 meses de violencia, profesaba su optimismo. "Nos vamos a organizar de modo de estar listos para cumplir con nuestra labor lo antes posible", dijo el líder del equipo de avanzada, coronel Ahmed Himmiche, de Marruecos, antes de reunirse con funcionarios sirios en la capital. "Todas las fuerzas de paz son optimistas", agregó en un hotel de Damasco cuando le preguntaron si confiaba en que la misión de observadores que se extenderá a 250 podría consolidar una tregua que ha estado minada por la persistente violencia.
Investigadores de la ONU sobre derechos humanos aseguraron que habían recibido información sobre bombardeos y arrestos a manos de las fuerzas sirias desde el cese al fuego, así como ejecuciones de soldados capturados por los rebeldes, aunque la violencia parecía menor que la registrada antes de que comenzara a regir la tregua el martes.
Los activistas que intentan derrocar al presidente Bashar al-Assad dijeron que cuatro personas murieron debido a los bombardeos en Homs y otras cuatro perdieron la vida en la ciudad de Idlib en un enfrentamiento entre soldados y desertores del Ejército. Otras dos personas fallecieron en la ciudad de Hama cuando su automóvil quedó bajo fuego. Damasco sostuvo que "grupos terroristas" llevaron a cabo ese ataque durante la noche.
El Ejército bombardeó distritos en Homs por tercer día consecutivo, dijeron activistas, a pesar de que el Gobierno prometió a Kofi Annan, enviado de paz de la ONU, que se retiraría de las ciudades.
Las fuerzas de seguridad en vehículos blindados atacaron el pueblo de Khattab, en la provincia de Hama, y condujeron redadas, reportó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Decenas de personas fueron detenidas.
Activistas dijeron que el Ejército volvió a bombardear ayer los distritos de Bayada y Khalidiya, en Homs, con fuego de mortero. Un video divulgado en YouTube mostró explosiones y nubes de humo y polvo. Investigadores de derechos humanos de la ONU informaron de una "deteriorada situación humanitaria".
En un comunicado, el equipo liderado por el experto brasileño Paulo Pinheiro dijo que "está seriamente preocupado por el bombardeo contra el barrio de Khaldieh y otros distritos en Homs por parte de fuerzas del Gobierno y el uso de armamento pesado, como ametralladoras en otras áreas, incluidas Idlib y algunos suburbios de Damasco".
Nuevas detenciones en Hama y Aleppo también generaron preocupación. Una misión anterior, de la Liga Arabe, fracasó en enero apenas un mes después de comenzada.
La ONU estima que las fuerzas de Assad han matado a más de 9.000 personas en el levantamiento. Siria afirma que militantes respaldados por extranjeros han quitado la vida a más de 2.500 soldados y policías. El régimen le ha negado el acceso a la prensa, por lo que es imposible verificar reportes en forma independiente.
El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó el sábado el despliegue de hasta 30 observadores desarmados, en la primera resolución sobre Siria que ha logrado aprobar el consejo de 15 países desde el comienzo de la revuelta en marzo del 2011. (Reuters)
Investigadores de la ONU sobre derechos humanos aseguraron que habían recibido información sobre bombardeos y arrestos a manos de las fuerzas sirias desde el cese al fuego, así como ejecuciones de soldados capturados por los rebeldes, aunque la violencia parecía menor que la registrada antes de que comenzara a regir la tregua el martes.
Los activistas que intentan derrocar al presidente Bashar al-Assad dijeron que cuatro personas murieron debido a los bombardeos en Homs y otras cuatro perdieron la vida en la ciudad de Idlib en un enfrentamiento entre soldados y desertores del Ejército. Otras dos personas fallecieron en la ciudad de Hama cuando su automóvil quedó bajo fuego. Damasco sostuvo que "grupos terroristas" llevaron a cabo ese ataque durante la noche.
El Ejército bombardeó distritos en Homs por tercer día consecutivo, dijeron activistas, a pesar de que el Gobierno prometió a Kofi Annan, enviado de paz de la ONU, que se retiraría de las ciudades.
Las fuerzas de seguridad en vehículos blindados atacaron el pueblo de Khattab, en la provincia de Hama, y condujeron redadas, reportó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Decenas de personas fueron detenidas.
Activistas dijeron que el Ejército volvió a bombardear ayer los distritos de Bayada y Khalidiya, en Homs, con fuego de mortero. Un video divulgado en YouTube mostró explosiones y nubes de humo y polvo. Investigadores de derechos humanos de la ONU informaron de una "deteriorada situación humanitaria".
En un comunicado, el equipo liderado por el experto brasileño Paulo Pinheiro dijo que "está seriamente preocupado por el bombardeo contra el barrio de Khaldieh y otros distritos en Homs por parte de fuerzas del Gobierno y el uso de armamento pesado, como ametralladoras en otras áreas, incluidas Idlib y algunos suburbios de Damasco".
Nuevas detenciones en Hama y Aleppo también generaron preocupación. Una misión anterior, de la Liga Arabe, fracasó en enero apenas un mes después de comenzada.
La ONU estima que las fuerzas de Assad han matado a más de 9.000 personas en el levantamiento. Siria afirma que militantes respaldados por extranjeros han quitado la vida a más de 2.500 soldados y policías. El régimen le ha negado el acceso a la prensa, por lo que es imposible verificar reportes en forma independiente.
El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó el sábado el despliegue de hasta 30 observadores desarmados, en la primera resolución sobre Siria que ha logrado aprobar el consejo de 15 países desde el comienzo de la revuelta en marzo del 2011. (Reuters)







