15 Abril 2012 Seguir en 
NUEVA YORK.- Rusia y China se sumaron al resto de los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para autorizar el envío de hasta 30 observadores no armados a Siria que monitorearán la frágil tregua en el país, un documento que además advierte sobre "otras acciones" del organismo si el régimen no cesa la violencia. Se trata de la primera resolución del consejo de 15 países aprobada desde que empezó la revuelta contra el Gobierno sirio hace 13 meses. Moscú y Pekín habían vetado en dos oportunidades resoluciones del consejo de la ONU que condenaban las acciones del presidente, Bashar al-Assad, por su feroz represión de los manifestantes opositores a su Gobierno, la que ha dejado a miles de civiles muertos.
Pero pese a la medida unánime no había señales de que se hubieran superado las divisiones en el Consejo de Seguridad, que han evitado que el organismo tome acciones más severas en la crisis Siria.
El cercano aliado y proveedor de armas, Rusia, se mostró satisfecho con la redacción final de la resolución, aunque el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, destacó que había límites a las medidas que el consejo podría tomar sin ser vetado por Moscú. "Por respeto a la soberanía siria, hemos sido cautelosos frente a intentos destructivos de interferencia externa o de imponer cualquier tipo de soluciones ilusorias", dijo. Rusia ha acusado a Estados Unidos y Europa de haber usado un mandato de la ONU destinado a proteger a civiles en Libia para enviar a la OTAN a apoyar un "cambio de régimen" en el país. El embajador de Francia, Gerard Araud, agregó que la nueva unidad aparente del Consejo de Seguridad podría no ser permanente. "El consejo es frágil", indicó. Antes de comprometerse a apoyar lo que era originalmente un texto esbozado por EEUU, Rusia exigió que las delegaciones europeas y de Estados Unidos lo diluyeran para que no "exigiera" que Siria cumpla con la resolución. La resolución aprobada usa un lenguaje más suave para que "emplace" a Siria a implementarlo. Churkin también exigió que el consejo inste a la oposición, así como también al Gobierno sirio, a cambiar de comportamiento. Los primeros observadores llegarán hoy a Damasco. (Reuters-AFP)
Pero pese a la medida unánime no había señales de que se hubieran superado las divisiones en el Consejo de Seguridad, que han evitado que el organismo tome acciones más severas en la crisis Siria.
El cercano aliado y proveedor de armas, Rusia, se mostró satisfecho con la redacción final de la resolución, aunque el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, destacó que había límites a las medidas que el consejo podría tomar sin ser vetado por Moscú. "Por respeto a la soberanía siria, hemos sido cautelosos frente a intentos destructivos de interferencia externa o de imponer cualquier tipo de soluciones ilusorias", dijo. Rusia ha acusado a Estados Unidos y Europa de haber usado un mandato de la ONU destinado a proteger a civiles en Libia para enviar a la OTAN a apoyar un "cambio de régimen" en el país. El embajador de Francia, Gerard Araud, agregó que la nueva unidad aparente del Consejo de Seguridad podría no ser permanente. "El consejo es frágil", indicó. Antes de comprometerse a apoyar lo que era originalmente un texto esbozado por EEUU, Rusia exigió que las delegaciones europeas y de Estados Unidos lo diluyeran para que no "exigiera" que Siria cumpla con la resolución. La resolución aprobada usa un lenguaje más suave para que "emplace" a Siria a implementarlo. Churkin también exigió que el consejo inste a la oposición, así como también al Gobierno sirio, a cambiar de comportamiento. Los primeros observadores llegarán hoy a Damasco. (Reuters-AFP)







