DE BAHÍA BLANCA. El Coro de Clarinetes Carmelo Azzolina inauguró, junto al Quinteto del Bicenterio, el Encuentro de clarinetes. Son 12 integrantes, pero uno de ellos no consiguió taxi debido a la lluvia y no pudo asistir. LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZ
04 Abril 2012 Seguir en 

El lunes a la noche, en medio del diluvio universal que bañó a Tucumán durante largas horas, comenzó el II Encuentro Internacional de Clarinetes. Nuestra provincia vuelve a ser anfitriona y organizadora.
El agua y las calles anegadas acobardaron al público que debía reunirse en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, en Yerba Buena, pero no a los músicos. En un concierto íntimo para no más de 50 personas, el Coro de Clarinetes Carmelo Azzolina (Bahía Blanca) y el Quinteto de Clarinetes del Bicentenario ofrecieron un recorrido por algunas obras fundamentales para ese instrumento, de autores como Paganini, Piazzolla, Mozart y Cardon, entre otros.
¿Pero qué es lo que tiene ese instrumento de maderas y metales que motiva a más de 60 participantes a movilizarse desde buena parte de la Argentina y de varios países vecinos? Los estudiantes y profesionales tienen su respuesta, y casi siempre apunta a algo similar: además de su sonoridad, el clarinete presenta un desafío al músico por la dificultad de su ejecución.
"Con el clarinete se pueden lograr todos los matices que te imagines, incluso los extremos", explica Juan Pablo Vázquez, joven enamorado del instrumento y organizador de los dos encuentros. Vázquez, de 29 años, es integrante del Ensamble Tornasol y del Quinteto del Bicentenario, formación que se desprende de la Orquesta del Bicentenario, que recorrió el país en 2010.
Según Vázquez, Tucumán tiene una rica historia clarinetística. "La Banda Sinfónica de la Provincia tiene 160 años de historia y tenemos en el museo un clarinete de 130 años de antigüedad, lo que habla de esa historia. Además, en todo concurso nacional e incluso internacional siempre hay un clarinetista tucumano".
¿Por qué el clarinete nos remite siempre a los dibujitos animados, a la infancia? Vázquez apunta que ningún otro instrumento tiene la posibilidad de generar tanta acción y movimiento como el clarinete. "Tiene un sonido juguetón, divertido, con un toque burlesco y circense. Cuando 'Tom & Jerry' se caen, es seguro que un clarinete acompaña la caída", dice con una sonrisa.
El encuentro, en su costado abierto al público, continúa hoy a las 22 en el teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). Habrá un concierto con la Orquesta Estable de la Provincia, bajo la dirección de Jeff Manookian, en el que se destacarán los clarinetes solistas invitados Amalia Del Giúdice (clarinete soprano, Buenos Aires), Cristiano Alves (clarinete soprano y clarinete bajo, Brasil), Marcelo González (clarinete soprano, Chile) y Eduardo Spinelli (clarinete bajo, Córdoba).
Alejandro Olivares (31 años). Tucumán
"Vengo de una familia de clarinetistas: mi padre y mi hermano lo son. Creo que todos los instrumentos son especiales, pero elegí este por la sensualidad en los movimientos lentos, que son mucho más románticos, mucho más dulces que en otros instrumentos. Creo eso es lo que más me atrajo". Una obra: "Concierto para Clarinete y Orquesta", de Aaron Copland.
Paula Garay (18). Mar del plata
"El sonido del clarinete es bellísimo, creo que es imposible no endulzarse con él. Durante un tiempo estudié piano y después descubrí el clarinete; lo veo como un desafío, es un instrumento bastante complejo de tocar y los músicos siempre buscamos más". Una obra: "Concierto para Clarinete", de Mozart (por el momento toca sólo el segundo movimiento).
Alejandro Flores (23). La paz (Bolivia)
"No me enamoré a primera vista del instrumento, sino que fue algo progresivo. Me apasiona porque se puede hacer un montón de tipos de música, es de una gran flexibilidad para tocar por la cantidad de notas que tiene, desde las graves a las agudas". Más que una obra prefiere un estilo: el klezmer, que es música profana típica del pueblo judío.
Renata Rodrígues (21). San Pablo (Brasil)
En un peleado pero digno "portuñol", Renata supo responder las preguntas de LA GACETA. "Me gusta porque es un instrumento con un sonido maravilloso y tan versátil que permite hacer diferentes estilos musicales, como el jazz o el choro brasilero. Además, es un enorme desafío para quien lo estudie". Una obra: "Concierto para Clarinete" de Mozart, por difícil e interesante.
Pamela Gallardo (24). Bahía Blanca
Pamela forma parte del Coro de Clarinetes de Bahía Blanca, que se presentó el lunes en la inauguración del Encuentro. "El clarinete es un instrumento que me gusta desde muy chica, por su sonoridad pero también por los materiales con los que está construido, y hasta por su aspecto estético". Después de mucho pensar, se decidió por la "Sonata N° 1", de Brahms.
Juan Pablo Vázquez (29)Tucumán
"Empecé a tocar el clarinete engañado por mi profesor, Juan Carlos de Frutos. Él me decía que para llegar al saxo debía empezar por el clarinete; en el fondo, él sabía dónde me iba a quedar. Me gusta el clarinete por su dulzura, por la profundidad en el sonido que genera texturas aterciopeladas y de muchos colores". Una obra: la Obertura de "Guillermo Tell", de Rossini.
El agua y las calles anegadas acobardaron al público que debía reunirse en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, en Yerba Buena, pero no a los músicos. En un concierto íntimo para no más de 50 personas, el Coro de Clarinetes Carmelo Azzolina (Bahía Blanca) y el Quinteto de Clarinetes del Bicentenario ofrecieron un recorrido por algunas obras fundamentales para ese instrumento, de autores como Paganini, Piazzolla, Mozart y Cardon, entre otros.
¿Pero qué es lo que tiene ese instrumento de maderas y metales que motiva a más de 60 participantes a movilizarse desde buena parte de la Argentina y de varios países vecinos? Los estudiantes y profesionales tienen su respuesta, y casi siempre apunta a algo similar: además de su sonoridad, el clarinete presenta un desafío al músico por la dificultad de su ejecución.
"Con el clarinete se pueden lograr todos los matices que te imagines, incluso los extremos", explica Juan Pablo Vázquez, joven enamorado del instrumento y organizador de los dos encuentros. Vázquez, de 29 años, es integrante del Ensamble Tornasol y del Quinteto del Bicentenario, formación que se desprende de la Orquesta del Bicentenario, que recorrió el país en 2010.
Según Vázquez, Tucumán tiene una rica historia clarinetística. "La Banda Sinfónica de la Provincia tiene 160 años de historia y tenemos en el museo un clarinete de 130 años de antigüedad, lo que habla de esa historia. Además, en todo concurso nacional e incluso internacional siempre hay un clarinetista tucumano".
¿Por qué el clarinete nos remite siempre a los dibujitos animados, a la infancia? Vázquez apunta que ningún otro instrumento tiene la posibilidad de generar tanta acción y movimiento como el clarinete. "Tiene un sonido juguetón, divertido, con un toque burlesco y circense. Cuando 'Tom & Jerry' se caen, es seguro que un clarinete acompaña la caída", dice con una sonrisa.
El encuentro, en su costado abierto al público, continúa hoy a las 22 en el teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). Habrá un concierto con la Orquesta Estable de la Provincia, bajo la dirección de Jeff Manookian, en el que se destacarán los clarinetes solistas invitados Amalia Del Giúdice (clarinete soprano, Buenos Aires), Cristiano Alves (clarinete soprano y clarinete bajo, Brasil), Marcelo González (clarinete soprano, Chile) y Eduardo Spinelli (clarinete bajo, Córdoba).
Alejandro Olivares (31 años). Tucumán
"Vengo de una familia de clarinetistas: mi padre y mi hermano lo son. Creo que todos los instrumentos son especiales, pero elegí este por la sensualidad en los movimientos lentos, que son mucho más románticos, mucho más dulces que en otros instrumentos. Creo eso es lo que más me atrajo". Una obra: "Concierto para Clarinete y Orquesta", de Aaron Copland.
Paula Garay (18). Mar del plata
"El sonido del clarinete es bellísimo, creo que es imposible no endulzarse con él. Durante un tiempo estudié piano y después descubrí el clarinete; lo veo como un desafío, es un instrumento bastante complejo de tocar y los músicos siempre buscamos más". Una obra: "Concierto para Clarinete", de Mozart (por el momento toca sólo el segundo movimiento).
Alejandro Flores (23). La paz (Bolivia)
"No me enamoré a primera vista del instrumento, sino que fue algo progresivo. Me apasiona porque se puede hacer un montón de tipos de música, es de una gran flexibilidad para tocar por la cantidad de notas que tiene, desde las graves a las agudas". Más que una obra prefiere un estilo: el klezmer, que es música profana típica del pueblo judío.
Renata Rodrígues (21). San Pablo (Brasil)
En un peleado pero digno "portuñol", Renata supo responder las preguntas de LA GACETA. "Me gusta porque es un instrumento con un sonido maravilloso y tan versátil que permite hacer diferentes estilos musicales, como el jazz o el choro brasilero. Además, es un enorme desafío para quien lo estudie". Una obra: "Concierto para Clarinete" de Mozart, por difícil e interesante.
Pamela Gallardo (24). Bahía Blanca
Pamela forma parte del Coro de Clarinetes de Bahía Blanca, que se presentó el lunes en la inauguración del Encuentro. "El clarinete es un instrumento que me gusta desde muy chica, por su sonoridad pero también por los materiales con los que está construido, y hasta por su aspecto estético". Después de mucho pensar, se decidió por la "Sonata N° 1", de Brahms.
Juan Pablo Vázquez (29)Tucumán
"Empecé a tocar el clarinete engañado por mi profesor, Juan Carlos de Frutos. Él me decía que para llegar al saxo debía empezar por el clarinete; en el fondo, él sabía dónde me iba a quedar. Me gusta el clarinete por su dulzura, por la profundidad en el sonido que genera texturas aterciopeladas y de muchos colores". Una obra: la Obertura de "Guillermo Tell", de Rossini.
NOTICIAS RELACIONADAS







