23 Marzo 2012 Seguir en 
MÉXICO.- El papa Benedicto XVI llegará hoy a México para una visita de Estado de tres días con motivaciones pastorales que observadores vislumbran también políticas, en un país atravesado por la violencia del crimen organizado, en pleno proceso electoral y en el que la Iglesia católica enfrenta la pérdida de sus feligreses.
Benedicto XVI evitará la altura de la capital mexicana por recomendación médica y se moverá en el centro del país, una de las zonas más religiosas de México, entre las ciudades de León, Silao y Guanajuato, donde será recibido por el presidente Felipe Calderón con mariachis y bailes folclóricos.
Unos 13.000 militares y policías, francotiradores y perros entrenados custodiarán al Papa en su recorrido. El lunes partirá a Cuba.
México, en cuya capital están permitidos el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, es uno de los países con mayor número de católicos en el mundo, con 83,9 % de sus 112 millones de habitantes, pero muchos se alejaron de su fe ante el avance de los cultos evangélicos y populares al margen de la Iglesia.
Por ello, no es casual que el Papa alemán haya elegido para su primera visita a México la región denominada El Bajío, una zona central que abarca partes de los estados Guanajuato, Querétaro, Michoacán y Jalisco, y donde se libró entre 1926 y 1929 la "Guerra Cristera", un enfrentamiento civil que provocó unos 250.000 muertos, entre milicias de católicos armados que lucharon contra el gobierno por las restricciones a la libertad de culto, al grito de "Viva Cristo Rey". (Télam-especial)
Benedicto XVI evitará la altura de la capital mexicana por recomendación médica y se moverá en el centro del país, una de las zonas más religiosas de México, entre las ciudades de León, Silao y Guanajuato, donde será recibido por el presidente Felipe Calderón con mariachis y bailes folclóricos.
Unos 13.000 militares y policías, francotiradores y perros entrenados custodiarán al Papa en su recorrido. El lunes partirá a Cuba.
México, en cuya capital están permitidos el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, es uno de los países con mayor número de católicos en el mundo, con 83,9 % de sus 112 millones de habitantes, pero muchos se alejaron de su fe ante el avance de los cultos evangélicos y populares al margen de la Iglesia.
Por ello, no es casual que el Papa alemán haya elegido para su primera visita a México la región denominada El Bajío, una zona central que abarca partes de los estados Guanajuato, Querétaro, Michoacán y Jalisco, y donde se libró entre 1926 y 1929 la "Guerra Cristera", un enfrentamiento civil que provocó unos 250.000 muertos, entre milicias de católicos armados que lucharon contra el gobierno por las restricciones a la libertad de culto, al grito de "Viva Cristo Rey". (Télam-especial)







