23 Marzo 2012 Seguir en 
QUITO.- El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pronunció sendos discursos ante sus seguidores en las concentraciones convocadas por su gobierno, mientras la "marcha por la vida" de grupos indígenas y opositores se instaló en la capital. Correa destacó la "capacidad de movilización" de sus partidarios, quienes ocuparon gran parte del parque El Arbolito, al pie de la sede de la Asamblea Nacional, y la Plaza de la Independencia. Aseguró que "las puertas del diálogo están abiertas" para las "gente sana", pero descartó recibir a los dirigentes indígenas que encabezan la marcha de oposición al régimen, la asambleísta Lourdes Tibán y el prefecto de la provincia amazónica de Zamora Chincipe, Salvador Quishpe. Los grupos indígenas se oponen a la política minera de Correa, en especial al proyecto Mirador, la más grande explotación de cobre en el país. (Reuters-Télam)







