21 Marzo 2012 Seguir en 
MONTEVIDEO.- Los enfermeros que confesaron haber asesinado al menos a 16 pacientes aprovechaban emergencias en los hospitales para sustraer drogas que luego usarían para cometer sus crímenes, revelaron autoridades sanitarias de Uruguay. El viceministro de Salud Pública, Leonel Briozzo explicó que en los centros sanitarios existe un registro y control del uso de medicamentos para cada paciente. Pero "cuando sobrevienen instancias de emergencias -bastante comunes en un centro de cuidados intensivos-, como un paro cardiorrespiratorio o una hemorragia masiva- se instauran medidas inmediatas de reanimación (y) el contralor queda de lado frente a la importancia de dar medicación de inmediato para salvar la vida", agregó. "Esas ventanas en las cuales la atención en salud prima por sobre el control, eran ventanas que estos delincuentes con intencionalidad de hacer daño aprovecharon para adueñarse, guardarlas y utilizarlas después en los procedimientos de asesinato que cometían", reveló. Los controles "en términos genéricos de la medicación dada no fallaron. Lo que sí falló fue que había personas que en vez de estar reanimando gente estaban especulando cómo robar medicamentos y después dar muerte a otras personas", enfatizó. (AFP)
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