Vélez era investigado por liderar una supuesta asociación ilícita
El Banco Central admitió la dimisión del gerente y dijo que será designado en otra área. Benigno Vélez tiene una denuncia penal por la compra de autos de alta gama cuando era funcionario del Ministerio de Economía. Llegó a Hacienda por Boudou.
22 Febrero 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó la renuncia del gerente general de la institución, Benigno Vélez, al tiempo que informó que será designado en otra área de la administración pública nacional.
Vélez, un hombre cercano al vicepresidente, Amado Boudou, se vio envuelto en la controversia desatada en torno a la impresión de 600 millones de billetes faltantes, luego de dar su aval técnico para que la empresa ex Ciccone Calcográfica realice ese trabajo valuado en unos U$S 50 millones de dólares.
"Ante informaciones falsas publicadas por distintos medios, el Banco Central hace saber que el gerente general de la institución, Benigno Vélez, renunció a su cargo porque será designado en el ámbito de otra jurisdicción del Gobierno nacional", señaló la unidad monetaria en un comunicado. En el breve texto, la entidad añadió que "las decisiones sobre el proceso de impresión de papel moneda no son resorte de la gerencia general del BCRA sino del Directorio de la institución".
Según trascendió, el pedido de dimisión de Vélez lo realizó el viernes la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien venía manteniendo discrepancias con el funcionario renunciante por distintos aspectos de la gestión.
Marcó del Pont impulsa desde hace meses que ese puesto ahora vacante sea ocupado por el economista Matías Kulfas, actual director del Banco Nación.
Avanza la Justicia
En torno del escándalo por la impresión de billetes, el fiscal federal Carlos Rívolo comenzó la semana pasada a estudiar las denuncias contra Boudou sobre vínculos con un presunto testaferro en la Compañía de Valores Sudamericana (ex Ciccone Calcográfica), cuyo presidente es su amigo y abogado de origen belga Alejandro Vanderbroele.
El empresario es un monotributista que encabeza la firma que aportó el dinero necesario para la quiebra de Ciccone, la mayor imprenta del país.
El fiscal Rívolo pretende determinar "si hay elementos para requerir" una investigación formal del caso en la Justicia. La causa por presunta "violación de los deberes de funcionario público" esta caratulada, según se informó, con el nombre de Boudou.
Sospechas
Vélez ya estaba siendo investigado penalmente, tras haber sido denunciado como el líder de una presunta asociación ilícita que funcionó en el Ministerio de Economía, mientras estuvo a cargo del hoy vicepresidente de la Nación. Vélez ocupaba la Secretaría Legal y Administrativa del Palacio de Hacienda cuando se procedió a adquirir 19 autos de alta gama a la concesionaria Guidi y se realizaron "extrañas compras a favor de la Papelera Massuh", dice la denuncia.
El juez federal Julián Ercolini y el fiscal Guillermo Marijuán investigan el planteo que realizó en mayo de 2010 el abogado Ricardo Monner Sans por esas irregularidades y en donde acusó a Benigno Vélez de haber "pergeñado" las maniobras "con la venia" del entonces ministro de Economía.
Vélez habría removido de sus puestos a 20 funcionarios "con antecedentes, idoneidad, y capacidad profesional" y nombrado en sus cargos "sin concurso de antecedentes" a personas "inexpertas y necesariamente obedientes", dice la denuncia.
Para Monner Sans, esa estrategia "fue la manera pergeñada por Vélez para dar inicio a una serie de maniobras irregulares en la tramitación y ejecución del gasto, constitutiva de un sinnúmero de delitos en perjuicio de la Administración". (NA-DyN)
Vélez, un hombre cercano al vicepresidente, Amado Boudou, se vio envuelto en la controversia desatada en torno a la impresión de 600 millones de billetes faltantes, luego de dar su aval técnico para que la empresa ex Ciccone Calcográfica realice ese trabajo valuado en unos U$S 50 millones de dólares.
"Ante informaciones falsas publicadas por distintos medios, el Banco Central hace saber que el gerente general de la institución, Benigno Vélez, renunció a su cargo porque será designado en el ámbito de otra jurisdicción del Gobierno nacional", señaló la unidad monetaria en un comunicado. En el breve texto, la entidad añadió que "las decisiones sobre el proceso de impresión de papel moneda no son resorte de la gerencia general del BCRA sino del Directorio de la institución".
Según trascendió, el pedido de dimisión de Vélez lo realizó el viernes la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien venía manteniendo discrepancias con el funcionario renunciante por distintos aspectos de la gestión.
Marcó del Pont impulsa desde hace meses que ese puesto ahora vacante sea ocupado por el economista Matías Kulfas, actual director del Banco Nación.
Avanza la Justicia
En torno del escándalo por la impresión de billetes, el fiscal federal Carlos Rívolo comenzó la semana pasada a estudiar las denuncias contra Boudou sobre vínculos con un presunto testaferro en la Compañía de Valores Sudamericana (ex Ciccone Calcográfica), cuyo presidente es su amigo y abogado de origen belga Alejandro Vanderbroele.
El empresario es un monotributista que encabeza la firma que aportó el dinero necesario para la quiebra de Ciccone, la mayor imprenta del país.
El fiscal Rívolo pretende determinar "si hay elementos para requerir" una investigación formal del caso en la Justicia. La causa por presunta "violación de los deberes de funcionario público" esta caratulada, según se informó, con el nombre de Boudou.
Sospechas
Vélez ya estaba siendo investigado penalmente, tras haber sido denunciado como el líder de una presunta asociación ilícita que funcionó en el Ministerio de Economía, mientras estuvo a cargo del hoy vicepresidente de la Nación. Vélez ocupaba la Secretaría Legal y Administrativa del Palacio de Hacienda cuando se procedió a adquirir 19 autos de alta gama a la concesionaria Guidi y se realizaron "extrañas compras a favor de la Papelera Massuh", dice la denuncia.
El juez federal Julián Ercolini y el fiscal Guillermo Marijuán investigan el planteo que realizó en mayo de 2010 el abogado Ricardo Monner Sans por esas irregularidades y en donde acusó a Benigno Vélez de haber "pergeñado" las maniobras "con la venia" del entonces ministro de Economía.
Vélez habría removido de sus puestos a 20 funcionarios "con antecedentes, idoneidad, y capacidad profesional" y nombrado en sus cargos "sin concurso de antecedentes" a personas "inexpertas y necesariamente obedientes", dice la denuncia.
Para Monner Sans, esa estrategia "fue la manera pergeñada por Vélez para dar inicio a una serie de maniobras irregulares en la tramitación y ejecución del gasto, constitutiva de un sinnúmero de delitos en perjuicio de la Administración". (NA-DyN)







