22 Febrero 2012 Seguir en 
Una imperdible oportunidad se les presenta a los excéntricos coleccionistas y cinéfilos de Hollywood: alzarse con un vestido largo de terciopelo negro, aros y un chaleco que la recientemente fallecida Whitney Houston usó durante la exitosa película "El Guardaespaldas", allá por 1992. Las piezas serán subastadas por la famosa casa de remates Julien?s Auctions, según anticipó el gerente de la empresa, Darren Julien.
En total serán rematados 20 objetos de la cantante, en el marco de la subasta "Hollywood Legends", que tendrá lugar entre el 31 de marzo y el 1 de abril. "Sus vestidos tienen en su mayoría precios base iniciales de U$S 1.000, pero algunos también U$S 3.000 hasta U$S 5.000. Los aros de perlas están tasados en U$S 600", indicó Julien. Él estima que algunas prendas podrían alcanzar un precio de venta de U$S 20.000 o más.
El gerente explicó que la subasta "Hollywood Legends" está planeada desde hace seis meses, pero que tras la muerte de Houston se agregaron algunos objetos. "Desde el lamentable incidente se acercaron a nosotros amigos y familiares. Esto pasa con frecuencia tras la muerte de una estrella", apuntó.
Houston murió el 11 de febrero a los 48 años en la bañera de un cuarto del hotel Beverly Hilton, de Los Ángeles. Aún no hay informe oficial de las causas.
En total serán rematados 20 objetos de la cantante, en el marco de la subasta "Hollywood Legends", que tendrá lugar entre el 31 de marzo y el 1 de abril. "Sus vestidos tienen en su mayoría precios base iniciales de U$S 1.000, pero algunos también U$S 3.000 hasta U$S 5.000. Los aros de perlas están tasados en U$S 600", indicó Julien. Él estima que algunas prendas podrían alcanzar un precio de venta de U$S 20.000 o más.
El gerente explicó que la subasta "Hollywood Legends" está planeada desde hace seis meses, pero que tras la muerte de Houston se agregaron algunos objetos. "Desde el lamentable incidente se acercaron a nosotros amigos y familiares. Esto pasa con frecuencia tras la muerte de una estrella", apuntó.
Houston murió el 11 de febrero a los 48 años en la bañera de un cuarto del hotel Beverly Hilton, de Los Ángeles. Aún no hay informe oficial de las causas.







