"Queremos ganar la Copa". ¿La frase la dijo un jugador de Boca, que debutará esta noche en la Libertadores después de una larga ausencia, obsesionado con sumar un nuevo titulo continental a sus vitrinas? No. ¿Tal vez corresponda a un jugador de Vélez, que tuvo un arranque demoledor en Uruguay y quiere sacarse la espina que le quedó clavada tras perder en semifinales el año pasado? Tampoco. No incluya entre los candidatos a ningún jugador de Lanús, Godoy Cruz ni Arsenal, los otros representantes nacionales en la máxima competencia continental a nivel de clubes. La Libertadores ya no la única Copa que despierta el entusiasmo general. Hay una nueva competencia nacional que se ganó un lugar en la consideración de los protagonistas. La Copa Argentina apareció este año en la agenda de los clubes y prendió rápidamente. Luego de la incertidumbre que mostró al dar los primeros pasos, no tardó en hacerse conocer.
Los que quedan en carrera quieren ganarla. Y los que se quedaron en el camino se lamentan. Razones hay muchas. Falcioni admitió que su deseo es que el campeón argentino sea el primero en ganar esta versión moderna del torneo más federal de la Argentina. Almeyda sabe que si River es campeón podrá jugar la Copa Sudamericana. Los clubes más humildes se ilusionan con la gloria deportiva y los premios en efectivo que otorga el torneo. Entre los 32 equipos que jugarán los 16avos de final hay clubes de casi todas las categorías -desde Primera hasta el Argentino B- y entre ellos aparece Atlético, el único tucumano en carrera.
"La Copa Argentina es el primer campeonato en el que los humildes pueden verle las caras a los mas ricos", resaltan los organizadores. En esta competencia se enfrentan David contra Goliat y puede ganar cualquiera. Barracas Central eliminó a Lanús y en el "granate" no se bancaron el golpe. Santamarina casi elimina a Boca. Atlético Policial, La Madrid, Central Córdoba de Rosario se mantienen con vida. Otra de las virtudes es que logró que el fútbol grande llegue a las provincias. Participaron 185 equipos. Estuvo representado todo el país, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. "Queremos ganar la Copa" dicen los participantes. Sólo uno logrará abrazarse con la gloria, pero todos ya se "coparon".
Los que quedan en carrera quieren ganarla. Y los que se quedaron en el camino se lamentan. Razones hay muchas. Falcioni admitió que su deseo es que el campeón argentino sea el primero en ganar esta versión moderna del torneo más federal de la Argentina. Almeyda sabe que si River es campeón podrá jugar la Copa Sudamericana. Los clubes más humildes se ilusionan con la gloria deportiva y los premios en efectivo que otorga el torneo. Entre los 32 equipos que jugarán los 16avos de final hay clubes de casi todas las categorías -desde Primera hasta el Argentino B- y entre ellos aparece Atlético, el único tucumano en carrera.
"La Copa Argentina es el primer campeonato en el que los humildes pueden verle las caras a los mas ricos", resaltan los organizadores. En esta competencia se enfrentan David contra Goliat y puede ganar cualquiera. Barracas Central eliminó a Lanús y en el "granate" no se bancaron el golpe. Santamarina casi elimina a Boca. Atlético Policial, La Madrid, Central Córdoba de Rosario se mantienen con vida. Otra de las virtudes es que logró que el fútbol grande llegue a las provincias. Participaron 185 equipos. Estuvo representado todo el país, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. "Queremos ganar la Copa" dicen los participantes. Sólo uno logrará abrazarse con la gloria, pero todos ya se "coparon".





