31 Enero 2012 Seguir en 
Respiran un poco aliviados, pero el dolor de cabeza les durará varios días. El informe que presentó anoche el árbitro Francisco Acosta sobre la suspensión del encuentro del domingo entre San Martín y Alumni fue bastante leve y el club de La Ciudadela, en principio, no sufrirá un duro castigo.
El encuentro fue suspendido a los 38 minutos del primer tiempo, al haber explotado un petardo cerca del cuerpo de Juan Marcelo Aymar. El juez, después de esperar en vano la recuperación del futbolista, suspendió el cotejo. Y todo concluyó con el parcial 2 a 2. La historia terminó de escribirse fuera del estadio, específicamente en el hotel donde se alojó Acosta. Allí, el árbitro recibió el informe de los cuatro médicos que trataron al afectado y los estudios que le practicaron en el hospital Padilla. Salvo el profesional de Alumni, todos los demás opinaron que el futbolista no sufrió lesiones preocupantes.
De acuerdo a la versión que se maneja, Acosta escribió que el encuentro se suspendió por precaución, pero que Aymar no sufrió lesión de gravedad y que sólo terminó aturdido. Si es así, el "santo" se salvará de que le quiten entre tres y seis puntos por el incidente, tal como lo estipulan los reglamentos del Consejo Federal.
"Lamentablemente el incidente nos costará mucho", señaló un molesto Emilio Luque, presidente "santo". Sin saberlo, el directivo eligió las mejores palabras para graficar la situación. El club de La Ciudadela, siempre según el reglamento del certamen, por el hecho, deberá abonar una multa equivalente a entre 50 y 500 entradas generales durante dos o seis fechas, según la gravedad del caso.
Aunque aún no hay nada definido, es casi un hecho que los 52 minutos -sin tener en cuenta el tiempo de descuento- deberán disputarse en los próximos días. La pequeña y gran diferencia será que el "santo" deberá hacerse cargo de los gastos de traslado y alojamiento de los cordobeses. Para colmo, de acuerdo a lo estipulado por las normas, el partido deberá disputarse a puertas cerradas, por lo que no habrá ingresos para cubrir todos los gastos organizativos.
"Quiero decirle al hincha que reflexione. No podemos tolerar más un hecho así. No sólo le pedimos que no arroje nada al campo, sino que además, si descubren a alguien haciéndolo, lo entreguen a las autoridades para ?acabar? con estas personas", pidió Luque.
El presidente "santo" no ocultó su malestar por el accionar de la Policía que supuestamente debe impedir el ingreso de elementos de pirotecnia al estadio. "Después de lo que ocurrió en los clásicos se incrementó el número de efectivos de 90 a 120 por operativo. Eso no es todo: también aumentó el valor de la hora de adicional. De $ 22 que pagamos en el último derby, ayer abonamos $ 29,50. En total, ayer se gastó un total de $ 17.000 y pasó lo que pasó", comentó.
Ahora la pregunta es: ¿tomarán algún tipo de medida? "Haremos una reunión de comisión directiva para determinar los pasos a seguir. Pero creo que nos tendremos que reunir con los responsables del Ministerio de Seguridad porque esto no puede seguir así. La violencia crece y nadie la detiene", concluyó.
El encuentro fue suspendido a los 38 minutos del primer tiempo, al haber explotado un petardo cerca del cuerpo de Juan Marcelo Aymar. El juez, después de esperar en vano la recuperación del futbolista, suspendió el cotejo. Y todo concluyó con el parcial 2 a 2. La historia terminó de escribirse fuera del estadio, específicamente en el hotel donde se alojó Acosta. Allí, el árbitro recibió el informe de los cuatro médicos que trataron al afectado y los estudios que le practicaron en el hospital Padilla. Salvo el profesional de Alumni, todos los demás opinaron que el futbolista no sufrió lesiones preocupantes.
De acuerdo a la versión que se maneja, Acosta escribió que el encuentro se suspendió por precaución, pero que Aymar no sufrió lesión de gravedad y que sólo terminó aturdido. Si es así, el "santo" se salvará de que le quiten entre tres y seis puntos por el incidente, tal como lo estipulan los reglamentos del Consejo Federal.
"Lamentablemente el incidente nos costará mucho", señaló un molesto Emilio Luque, presidente "santo". Sin saberlo, el directivo eligió las mejores palabras para graficar la situación. El club de La Ciudadela, siempre según el reglamento del certamen, por el hecho, deberá abonar una multa equivalente a entre 50 y 500 entradas generales durante dos o seis fechas, según la gravedad del caso.
Aunque aún no hay nada definido, es casi un hecho que los 52 minutos -sin tener en cuenta el tiempo de descuento- deberán disputarse en los próximos días. La pequeña y gran diferencia será que el "santo" deberá hacerse cargo de los gastos de traslado y alojamiento de los cordobeses. Para colmo, de acuerdo a lo estipulado por las normas, el partido deberá disputarse a puertas cerradas, por lo que no habrá ingresos para cubrir todos los gastos organizativos.
"Quiero decirle al hincha que reflexione. No podemos tolerar más un hecho así. No sólo le pedimos que no arroje nada al campo, sino que además, si descubren a alguien haciéndolo, lo entreguen a las autoridades para ?acabar? con estas personas", pidió Luque.
El presidente "santo" no ocultó su malestar por el accionar de la Policía que supuestamente debe impedir el ingreso de elementos de pirotecnia al estadio. "Después de lo que ocurrió en los clásicos se incrementó el número de efectivos de 90 a 120 por operativo. Eso no es todo: también aumentó el valor de la hora de adicional. De $ 22 que pagamos en el último derby, ayer abonamos $ 29,50. En total, ayer se gastó un total de $ 17.000 y pasó lo que pasó", comentó.
Ahora la pregunta es: ¿tomarán algún tipo de medida? "Haremos una reunión de comisión directiva para determinar los pasos a seguir. Pero creo que nos tendremos que reunir con los responsables del Ministerio de Seguridad porque esto no puede seguir así. La violencia crece y nadie la detiene", concluyó.








