Fatigas y señales

28 Enero 2012
Las Bolsas tuvieron resultados mixtos y buenas ruedas en enero, aunque la crisis no esté superada y los alcistas -llamados toros- siguen embistiendo con la liquidez que aportan los bancos centrales. Mientras las tasas de interés sigan bajas, el ahorro se canaliza en parte hacia las acciones, especialmente de los mercados emergentes.

Los conservadores y bajistas (osos) han observado este mes los rescates financieros escondidos entre la Reserva Federal en Washington y el Banco Central Europeo para dar liquidez ambos lados del Atlántico. También por arriba de la fatiga de la volatilidad cotidiana, la discusión de ser demasiado grande para caer -instalada en los foros- quedó sujeta a la decisión de los dirigentes que manipulan las tasas y los salvatajes. Asignan mal los recursos reales y financieros con la mano del Estado que es reclamada desde el sector privado. Ya no es un círculo virtuoso, y el costo de las intervenciones del Estado habrá que pagarlo. Cómo se distribuye esta cuenta es el escenario que viene. En el mundo pequeños cambios ocasionaron grandes conmociones, por ejemplo el barril de petróleo, recorrió casi medio siglo a U$S 1,20 y luego de dos guerras, tocaba U$S 1,80 a la creación de la OPEP, por una rebaja -unilateral- de sólo 10 centavos por parte de una de las grandes hermanas -las compañías petroleras- que modificó el posted price y fue la chispa que cambió el reparto entre países productores y petroleras a favor de los primeros.

Esta fue la señal para los demás commodities: el barril de crudo -en solo cuatro meses de 2008- subió un 58% de U$S 87,14 a U$S 137,69. Ahí no aparecieron la reservas estratégicas ni las pizarras de las Bolsas para atenuar, y estas estampidas anuncian como pueden moverse los precios de los bienes básicos por sus razones propias.

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