25 Enero 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un vivero de dinosaurios de 190 millones de años, el más antiguo que se conoce hasta el momento, fue descubierto durante una excavación en el sur de África por un equipo de investigadores de la Universidad de Toronto.
"Con el hallazgo de esta serie de nidos se logró tener "la primera visión detallada de la reproducción de estos dinosaurios en su historia evolutiva temprana", aseguró el biólogo Robert Reisz, de la Universidad de Toronto.
El especialista explicó que a pesar de que el registro fósil de los dinosaurios es muy amplio se tiene poca información sobre su biología reproductiva. El descubrimiento de este vivero del prosaurópodo Massospondylus, uno de los primeros dinosaurios, arrojó evidencias de que las crías se mantenían en el sitio de nidación el tiempo suficiente como para, al menos, doblar su tamaño.
En el vivero había al menos diez nidos, cada uno con hasta 34 huevos, y su distribución en los sedimentos indica que estos dinosaurios regresaban varias veces al nido, un comportamiento conocido como "fidelidad al nido", y que es probable que se reunieran en grupos para depositar sus huevos y cuidarlos.
Además, el gran tamaño de la madre -de seis metros de largo-, el pequeño tamaño de los huevos -de seis a siete centímetros de diámetro- y la disposición de los nidos, sugieren que la madre podría haber ubicado los huevos, cuidadosamente, después de ponerlos. (Télam)
"Con el hallazgo de esta serie de nidos se logró tener "la primera visión detallada de la reproducción de estos dinosaurios en su historia evolutiva temprana", aseguró el biólogo Robert Reisz, de la Universidad de Toronto.
El especialista explicó que a pesar de que el registro fósil de los dinosaurios es muy amplio se tiene poca información sobre su biología reproductiva. El descubrimiento de este vivero del prosaurópodo Massospondylus, uno de los primeros dinosaurios, arrojó evidencias de que las crías se mantenían en el sitio de nidación el tiempo suficiente como para, al menos, doblar su tamaño.
En el vivero había al menos diez nidos, cada uno con hasta 34 huevos, y su distribución en los sedimentos indica que estos dinosaurios regresaban varias veces al nido, un comportamiento conocido como "fidelidad al nido", y que es probable que se reunieran en grupos para depositar sus huevos y cuidarlos.
Además, el gran tamaño de la madre -de seis metros de largo-, el pequeño tamaño de los huevos -de seis a siete centímetros de diámetro- y la disposición de los nidos, sugieren que la madre podría haber ubicado los huevos, cuidadosamente, después de ponerlos. (Télam)







