Hay cosas para aplaudir y otras por corregir

Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 24 Enero 2012
Llegó la hora de poner todo en la balanza. Hay que aplaudir a los directivos de ambos clubes que dejaron las diferencias de lado para organizar dos clásicos que quedarán grabados en la historia del fútbol tucumano. Se debe felicitar a los simpatizantes que pagaron sus entradas y permitieron que a las entidades les ingresara una importante cantidad de efectivo en tiempos de vacas flacas.

Pero también hay cosas por aprender y por corregir. Ninguno de los dos operativos organizados por la Policía estuvieron a la altura de las circunstancias. Hubo fallas groseras, como los enfrentamientos entre las dos hinchadas en el corredor para simpatizantes de San Martín y la falta de previsión para que no se cometieran destrozos en las adyacencias de los estadios.

También está claro que hay fanáticos que no merecen participar en este tipo de fiestas. Son aquellos que transforman en tierra de nadie a los barrios; los salvajes que no toleran ver a otro con la camiseta del otro equipo y los vándalos que destrozan vidrios y autos por placer. A esos, hay que cerrarles las puertas para siempre.

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