BUENOS AIRES.- La aparición de una viñeta en la que se banaliza el Holocausto judío despertó ayer un fuerte repudio social y llevó a la comunidad judía argentina a expresar su profundo malestar y a calificar de "inadaptado" al autor de la tira que se publicó en el diario porteño Página/12. La ola de repudios provocó que el matutino pidiera disculpas, a través de una nota divulgada en su sitio en internet, en la que lamentó "haber provocado angustia o dolor a todos los que pudieran sentirse afectados". También el autor de la tira, Gustavo Sala, pidió perdón por su publicación al señalar: "tal vez fui un poco ingenuo. No tengo problemas en pedir disculpas porque no busqué lastimar a nadie, es humor negro, jodido, es una tira mediocre con un remate tonto".
La DAIA, representación política de la comunidad judía argentina, repudió "enérgicamente" el contenido de la tira, al que acusó de "banalizar la tragedia del Holocausto y el respeto por los seis millones de judíos masacrados y la memoria y dignidad de los sobrevivientes".
La historieta presenta un centro de exterminio en el cual un disc-jockey, cuyo nombre parodia al del francés David Ghetta, invita a los prisioneros judíos a bailar. Si bien éstos en principio le cuestionan el hecho de no tener nada que festejar por estar siendo asesinados en masa, son convencidos por el propio Adolf Hitler, quien les sugiere que "un poco de diversión no les vendría mal". En la historieta cuestionada, luego de que los prisioneros se ponen a bailar al grito de "Fiesta" se ve al líder nazi felicitar al DJ porque intenta entretener a los prisioneros. Tras la publicación del comic, en las redes sociales se instaló el debate y en Twitter la polémica explotó. (NA)
La DAIA, representación política de la comunidad judía argentina, repudió "enérgicamente" el contenido de la tira, al que acusó de "banalizar la tragedia del Holocausto y el respeto por los seis millones de judíos masacrados y la memoria y dignidad de los sobrevivientes".
La historieta presenta un centro de exterminio en el cual un disc-jockey, cuyo nombre parodia al del francés David Ghetta, invita a los prisioneros judíos a bailar. Si bien éstos en principio le cuestionan el hecho de no tener nada que festejar por estar siendo asesinados en masa, son convencidos por el propio Adolf Hitler, quien les sugiere que "un poco de diversión no les vendría mal". En la historieta cuestionada, luego de que los prisioneros se ponen a bailar al grito de "Fiesta" se ve al líder nazi felicitar al DJ porque intenta entretener a los prisioneros. Tras la publicación del comic, en las redes sociales se instaló el debate y en Twitter la polémica explotó. (NA)
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