Martins negó aportes para la campaña de Macri y ser dueño de prostíbulos
El denunciado ex agente de inteligencia acusó a su hija, Lorena, de exigirle U$S 5 millones para no escracharlo. Negó conocer al jefe de Gobierno porteño, acusó a su hija de "no estar bien de la cabeza" y se puso a disposición de la Justicia.
BUENOS AIRES.- Raúl Martins, un ex agente de inteligencia a quien su hija Lorena denunció ante la Justicia por supuesto proxenetismo, negó haber aportado fondos para la campaña política de Mauricio Macri como jefe de Gobierno y también rechazó que sea propietario en la actualidad de prostíbulos vip en la Argentina y México, país donde reside desde hace 10 años.
"Al señor Macri no lo conozco, no lo vi en mi vida", dijo Martins en declaraciones formuladas a radio Rivadavia, y aseguró que "es imposible" que lo vinculen con el jefe de Gobierno de la Ciudad porque este aparece en una foto junto al empresario de la noche Gabriel Conde.
Según Martins, la denuncia que hizo ante la Justicia su hija Lorena, quien lo acusó de manejar la prostitución y trata de personas, es "simplemente por motivos de dinero".
Atribuyó la denuncia en su contra a un proceso de divorcio que él afronta con la mamá de Lorena: "ellos evidentemente no estaban satisfechos con algo que yo les ofrecí y todo se tradujo en este problema", dijo.
En ese sentido, el ex agente de inteligencia aseguró que en octubre del año pasado se presentó su hija Lorena en la casa de su madre en la Argentina, y se "la tomaron".
"Tuvieron encerrada a mi mamá durante toda una noche, le cambiaron la cerradura y vamos a ver si amerita una privación ilegítima de la libertad", remarcó al respecto.
Según Martins, su hija le llegó a exigir "U$S 5 millones" a cambio de no "escracharlo en los medios", y dijo: "nunca vi en mi vida tanto dinero, yo soy una persona que me ajusto a la ley".
"Mi hija vive mintiendo", afirmó, y en ese sentido dijo que Lorena mantiene una relación sentimental con su ex abogado, Claudio Lifschitz, con quien Martins terminó en malos términos.
También negó que en la actualidad fuese propietario de varios prostíbulos en la Capital Federal, o de otros en Cancún. "Hace 10 años que vivo en Cancún y hace seis que no piso Argentina. Aquellos que dicen que yo manejo la prostitución en Argentina están equivocados, y no tengo propiedades donde haya locales nocturnos; ninguno de los locales que se mencionan me pertenecen", sostuvo.
No obstante, reconoció que años atrás manejó "negocios de la noche" pero que "nunca" estuvo condenado por proxenetismo.
Martins reconoció su relación con el juez Norberto Oyarbide, a quien dijo haber conocido por intermedio de su padre en el año 1987.
Al año siguiente -aseguró- su padre murió y luego circunstancialmente se cruzó con el juez Oyarbide "por la calle", y tras ello lo encontró casualmente en "un lugar donde se practicaba canto" en el microcentro porteño.
Luego dijo que le pidió a Oyarbide que diera una clase magistral en un colegio donde él daba la materia de Educación Cívica, y reconoció que lo invitó al casamiento de sus dos hijos.
Martins negó tener vínculos con el narcotráfico: "nunca nosotros nos vinculamos con la droga, no me interesa", dijo. Por último, cargó duramente contra su hija: la acusó de haber trabajado en la barra del local Rouge, donde se ofrecían servicios sexuales, de "no estar bien de la cabeza", y en ese sentido dijo que "hace seis meses atrás se quiso suicidar". "Es una chica inestable, en algún momento estuvo internada por drogas", remató Martins, quien dijo "tener fe" y estar a "disposición" de la Justicia. (NA)
"Al señor Macri no lo conozco, no lo vi en mi vida", dijo Martins en declaraciones formuladas a radio Rivadavia, y aseguró que "es imposible" que lo vinculen con el jefe de Gobierno de la Ciudad porque este aparece en una foto junto al empresario de la noche Gabriel Conde.
Según Martins, la denuncia que hizo ante la Justicia su hija Lorena, quien lo acusó de manejar la prostitución y trata de personas, es "simplemente por motivos de dinero".
Atribuyó la denuncia en su contra a un proceso de divorcio que él afronta con la mamá de Lorena: "ellos evidentemente no estaban satisfechos con algo que yo les ofrecí y todo se tradujo en este problema", dijo.
En ese sentido, el ex agente de inteligencia aseguró que en octubre del año pasado se presentó su hija Lorena en la casa de su madre en la Argentina, y se "la tomaron".
"Tuvieron encerrada a mi mamá durante toda una noche, le cambiaron la cerradura y vamos a ver si amerita una privación ilegítima de la libertad", remarcó al respecto.
Según Martins, su hija le llegó a exigir "U$S 5 millones" a cambio de no "escracharlo en los medios", y dijo: "nunca vi en mi vida tanto dinero, yo soy una persona que me ajusto a la ley".
"Mi hija vive mintiendo", afirmó, y en ese sentido dijo que Lorena mantiene una relación sentimental con su ex abogado, Claudio Lifschitz, con quien Martins terminó en malos términos.
También negó que en la actualidad fuese propietario de varios prostíbulos en la Capital Federal, o de otros en Cancún. "Hace 10 años que vivo en Cancún y hace seis que no piso Argentina. Aquellos que dicen que yo manejo la prostitución en Argentina están equivocados, y no tengo propiedades donde haya locales nocturnos; ninguno de los locales que se mencionan me pertenecen", sostuvo.
No obstante, reconoció que años atrás manejó "negocios de la noche" pero que "nunca" estuvo condenado por proxenetismo.
Martins reconoció su relación con el juez Norberto Oyarbide, a quien dijo haber conocido por intermedio de su padre en el año 1987.
Al año siguiente -aseguró- su padre murió y luego circunstancialmente se cruzó con el juez Oyarbide "por la calle", y tras ello lo encontró casualmente en "un lugar donde se practicaba canto" en el microcentro porteño.
Luego dijo que le pidió a Oyarbide que diera una clase magistral en un colegio donde él daba la materia de Educación Cívica, y reconoció que lo invitó al casamiento de sus dos hijos.
Martins negó tener vínculos con el narcotráfico: "nunca nosotros nos vinculamos con la droga, no me interesa", dijo. Por último, cargó duramente contra su hija: la acusó de haber trabajado en la barra del local Rouge, donde se ofrecían servicios sexuales, de "no estar bien de la cabeza", y en ese sentido dijo que "hace seis meses atrás se quiso suicidar". "Es una chica inestable, en algún momento estuvo internada por drogas", remató Martins, quien dijo "tener fe" y estar a "disposición" de la Justicia. (NA)
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