Al revés de ediciones anteriores, el ganador del Balón de Oro estaba cantado. El galardón del año pasado levantó una gran estela controversial: fueron muchos los que consideraban los merecimientos hechos por Xavi o Iniesta por encima de los de Messi. Esta vez, las dudas quedaron pulverizadas de antemano por el impresionante aval con que "La Pulga" llegaba a la votación: 53 goles en la temporada, títulos en Liga española, Champions, Supercopa de España, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. Grandiosa carta de presentación para igualar el récord de Platini levantando el trofeo por tercera vez consecutiva, mismo número que el alcanzado por Cruyff y Van Basten en forma interrumpida. "Messi siempre será grande, con o sin Mundial", lo ensalzó el francés. Lo es, lo será, más allá de cualquier premio y los vaivenes de sus actuaciones en la Selección. El mundo reverenció una vez más a otro genio que hace del fútbol un arte.
NOTICIAS RELACIONADAS








