27 Diciembre 2011 Seguir en 
RIO DE JANEIRO, Brasil.- Tomazia Ferreira Martins vive desde hace 40 años en la misma casa de la Rocinha, la favela más grande de Río de Janeiro, en Brasil, pero nunca vio al cartero en el barrio, ya que bajo el reino de los narcos, el servicio público básico no existía.
El inmenso vecindario está ubicado en el corazón de los barrios más ricos de Rio y fue un bastión de narcotraficantes y donde el Estado no entró durante 30 años. Hace un mes fue reconquistada en una operación que movilizó a cientos de policías de élite y soldados, apoyados por helicópteros y blindados.
"El objetivo de la cartografía es nombrar las calles, y otorgar números a las casas. Luego, el correo deberá dar un código postal a los habitantes. Así, las casas serán regularizadas y los habitantes podrán recibir cartas en sus casas", explicó Alexandre Furlanatto, inspector del municipio de Río.
Río posee unas mil favelas donde residen un tercio de los habitantes de la ciudad, o sea cerca de 1,5 millones de personas. El gobierno local comenzó la pacificación de las favelas en 2008 y ha retomado más de 20 de manos de narcos y milicianos y prevé controlar otras para 2014, antes del Mundial de fútbol. (AFP-NA)
"El objetivo de la cartografía es nombrar las calles, y otorgar números a las casas. Luego, el correo deberá dar un código postal a los habitantes. Así, las casas serán regularizadas y los habitantes podrán recibir cartas en sus casas", explicó Alexandre Furlanatto, inspector del municipio de Río.
Río posee unas mil favelas donde residen un tercio de los habitantes de la ciudad, o sea cerca de 1,5 millones de personas. El gobierno local comenzó la pacificación de las favelas en 2008 y ha retomado más de 20 de manos de narcos y milicianos y prevé controlar otras para 2014, antes del Mundial de fútbol. (AFP-NA)







