27 Diciembre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Argentina enfrentará en 2012 una economía global más proteccionista y le será más difícil colocar sus productos manufacturados. Debido a ello, volverían las tensiones con socios comerciales clave como Brasil y China. Estas afirmaciones se desprenden de un informe distribuido por la consultora Ecolatina.
Ante un cóctel de precios moderados de materias primas y de ofertas importantes en las manufacturas europeas -a raíz de la crisis-, nuestro país deberá salir a competir para evitar que sus exportaciones se resientan. Si no, se desencadenarían serios problemas internos, debido a una eventual caída de la producción.
Según Ecolatina, la respuesta de los países de la Unión Europea (UE) a los efectos de la crisis será una intensificación del proteccionismo, lo que implicará una caída en el intercambio comercial extra-Mercosur.
Sumado al mayor proteccionismo, la menor demanda europea de productos asiáticos podría traer aparejada en América latina una avalancha de importaciones desde Asia. Esto abrió una ventana de oportunidad a los países de la región para proteger la producción nacional.
Ante el recrudecimiento de la crisis europea, que ya impacta en la actividad de la región, los países miembro del Mercosur acordaron en la reciente Cumbre ampliar la lista de excepciones al Arancel Externo Común y aplicar por un año a los productos seleccionados tarifas superiores. El objetivo pasa, en especial, por evitar una eventual invasión de productos asiáticos a raíz de la menor demanda europea.
Las compras externas a los principales proveedores asiáticos representan hoy 31% de las importaciones totales de Brasil y el 25% de las de Argentina. En nuestro país, la participación dentro de las compras externas provenientes de Asia ganó 4 puntos porcentuales, en contraste con la pérdida del 6% del Mercosur y de un punto porcentual de la UE. Tanto en Brasil como en Argentina, las importaciones de productos chinos y coreanos crecieron al doble o más que las compras totales. (NA)
Ante un cóctel de precios moderados de materias primas y de ofertas importantes en las manufacturas europeas -a raíz de la crisis-, nuestro país deberá salir a competir para evitar que sus exportaciones se resientan. Si no, se desencadenarían serios problemas internos, debido a una eventual caída de la producción.
Según Ecolatina, la respuesta de los países de la Unión Europea (UE) a los efectos de la crisis será una intensificación del proteccionismo, lo que implicará una caída en el intercambio comercial extra-Mercosur.
Sumado al mayor proteccionismo, la menor demanda europea de productos asiáticos podría traer aparejada en América latina una avalancha de importaciones desde Asia. Esto abrió una ventana de oportunidad a los países de la región para proteger la producción nacional.
Ante el recrudecimiento de la crisis europea, que ya impacta en la actividad de la región, los países miembro del Mercosur acordaron en la reciente Cumbre ampliar la lista de excepciones al Arancel Externo Común y aplicar por un año a los productos seleccionados tarifas superiores. El objetivo pasa, en especial, por evitar una eventual invasión de productos asiáticos a raíz de la menor demanda europea.
Las compras externas a los principales proveedores asiáticos representan hoy 31% de las importaciones totales de Brasil y el 25% de las de Argentina. En nuestro país, la participación dentro de las compras externas provenientes de Asia ganó 4 puntos porcentuales, en contraste con la pérdida del 6% del Mercosur y de un punto porcentual de la UE. Tanto en Brasil como en Argentina, las importaciones de productos chinos y coreanos crecieron al doble o más que las compras totales. (NA)







