Al rescate del euro: 2012 será el "año de la tijera"

Del nuevo año sólo se pueden esperar duros ajustes. Una Europa cada vez más fusionada.

NO PASARAN. Los planes de austeridad chocan con la resistencia de muchos ciudadanos en Europa. FOTO DE AGENCIA EFE
"NO PASARAN". Los planes de austeridad chocan con la resistencia de muchos ciudadanos en Europa. FOTO DE AGENCIA EFE
26 Diciembre 2011
BRUSELAS, Bélgica.- Una ola de ajustes recorre el Viejo Continente: desde Lisboa hasta Dublín, pasando por Madrid o Atenas. España se ha fijado como meta ahorrar 16.500 millones de euros en 2012, Italia 24.000 millones y Grecia 7.000 millones extras entre 2013 y 2015, para cumplir con Bruselas y poder seguir recibiendo ayudas internacionales.

Se acabaron los irresponsables brindis al sol presupuestario en Europa: los tres reyes magos imaginarios de la Unión Europea (UE), la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, traen en sus alforjas para 2012 duras medidas de ajuste para salvar el euro, advirtió el economista Fernando Heller, en un especial para la agencia DPA.

Además, afirmó Heller, cuando suenen las primeras campanadas del nuevo año, comenzarán a difuminarse todavía más las ya delgadas fronteras entre dos conceptos que para muchos ciudadanos siguen siendo confusos: qué es política nacional y dónde empieza la política "de Bruselas". Ambos estarán cada vez más fusionados para acabar siendo casi una misma cosa.

En materia económica, monetaria (y ahora también fiscal), Bruselas se convertirá gradualmente, sin el Reino Unido, en la torre vigía desde la cual se diseñarán y sugerirán en buena parte las directrices a seguir para evitar nuevos terremotos de duda soberana.

El dúo "Merkozy" logró que los socios del bloque acepten su receta para salir de las turbulencias: un pacto fiscal que, a partir de marzo o abril, debería mantener a raya los presupuestos nacionales en materia de déficit y deuda públicas, una vez que se apruebe el nuevo "tratado de la disciplina", mediante acuerdos intergubernamentales.

Para evitar que se repitan situaciones como las de Grecia, Irlanda y Portugal, los tres socios rescatados por la UE y el FMI, el bloque contará con un nuevo "tratado de la austeridad".

Europa se dota así de un hoja de ruta de obligado cumplimiento, entre cuyos principios figura la "regla de oro" que nadie deberá vulnerar: un déficit estructural menor del 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI), que quedará anclado en las Constituciones nacionales.

Los primeros seis meses del año, bajo presidencia danesa de la UE, serán cruciales para intentar reordenar el terreno y, sobre todo, salvar la moneda única, nacida en 1999 y convertida en segunda divisa internacional tras el dólar. Europa no puede permitirse dejar morir su moneda, a pesar de que numerosas encuestas arrojan resultados cada vez más negativos en cuanto al apoyo de los ciudadanos europeos al euro, al que consideran responsable del aumento de precios.

"Cada uno de nosotros siente que la actual crisis del euro es el desafío más grande que Europa ha afrontado en décadas, desde la firma del Tratado de Roma (1957, con el cual nació la entonces CEE)", aseguró recientemente Merkel en el Parlamento alemán. "Este desafío es existencial y debemos estar a la altura. Si no sorteamos este peligro, las consecuencias para nosotros en Europa serán incalculables", agregaba.

El año 2012 verá nacer el comienzo de la futura "Europa fiscal", tantas veces reclamada por los más europeístas, quienes se lamentaban de que la UE no acompasara sus esfuerzos de integración en política monetaria, a través de la Unión Económica y Monetaria (UEM), y el euro, con la pata fiscal de la mesa.

Pero si alguna palabra estará de moda en 2012 esa será "austeridad", para hacer los deberes y cumplir con los objetivos marcados por el comisario de Economía de la UE, Olli Rehn, además del eje Berlín-París. (DPA)

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