Con el correr de los días se suman nuevas pruebas que indicarían que en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, ubicado sobre la ruta nacional 9, al norte de esta capital, funcionó un centro clandestino de detención. Al hallazgo de restos óseos de 15 personas en una fosa común, que la Justicia dio a conocer el pasado 12 del corriente mes, se sumó ahora el descubrimiento de balas y de gomas de vehículos.
"Es indudable que los elementos encontrados están asociados con los cuerpos, lo que indicaría el modo en el que se ejerció violencia sobre los individuos y su posterior intento por quemar los cadáveres con material combustible", manifestó Juan Nobile, quien integra el Equipo Argentino de Antropología Forense.
"Es indudable que los elementos encontrados están asociados con los cuerpos, lo que indicaría el modo en el que se ejerció violencia sobre los individuos y su posterior intento por quemar los cadáveres con material combustible", manifestó Juan Nobile, quien integra el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Ezequiel Del Bel, miembro del Grupo Interdisciplinario del Arqueología y Antropología de Tucumán (GIAAT), en relación al Galpón número nueve -entre un total de nueve galpones utilizados actualmente como polvorines-, recordó que toda la investigación realizada, da cuenta de que dicho galpón se utilizaba para guardar armas, pero en la última dictadura militar, y como fue caracterizado por la Justicia Federal (además de los testimonios de ex detenidos) da cuenta de que fue usado como centro clandestino de detención.
El investigador también contó que desde que comenzaron a trabajar -en 2005- se logró reconstruir el camino por donde ingresaban los camiones con los detenidos. "Con el tiempo casi desapareció en medio de la maleza pero con fotografías e imágenes digitales, logramos reconstruir por dónde eran llevadas las personas", dijo. LA GACETA ©
El investigador también contó que desde que comenzaron a trabajar -en 2005- se logró reconstruir el camino por donde ingresaban los camiones con los detenidos. "Con el tiempo casi desapareció en medio de la maleza pero con fotografías e imágenes digitales, logramos reconstruir por dónde eran llevadas las personas", dijo. LA GACETA ©







