La cumbre del clima se complica por la crisis económica

Se esperan refuerzos en las donaciones por unos U$S 100.000 millones, pero para 2020. Fuerte expectativa sobre las negociaciones para la creación del Fondo Climático Ecológico. Inquietud respecto del dinero que se destinará a corto plazo para impulsar los planes

EL AGUA EN LA PUERTA. Las inundaciones adquieren magnitudes dantescas. REUTERS / IMÁGENES DEL AÑO 2011
EL AGUA EN LA PUERTA. Las inundaciones adquieren magnitudes dantescas. REUTERS / IMÁGENES DEL AÑO 2011
03 Diciembre 2011
DURBAN.- Los países ricos están en camino de cumplir su promesa de entregar U$S 30.000 millones en el corto plazo para financiar soluciones climáticos, una cifra con la cual se buscará ayudar a las naciones pobres a enfrentar el calentamiento global.

Sin embargo, surgieron ciertos interrogantes durante las negociaciones realizadas en la cumbre contra el cambio climático que delibera en Durban, convocada por Naciones Unidas, sobre si los donantes serán capaces de reforzar un apoyo de U$S 100.000 millones al año para 2020, como parte de un fondo a largo plazo para ayudar a los países en desarrollo, en su lucha para no verse afectados por la emisión de gases contaminantes desde las naciones con mayor grado de industrialización.

"Estados Unidos se compromete a cumplir con nuestra parte del esfuerzo total", anunció Jonathan Pershing, enviado especial del Gobierno de ese país para el plenario mundial sobre el clima.

Se espera que los más de 190 países participantes en las negociaciones firmen el Fondo Climático Ecológico (GCF, por sus siglas en inglés) con sus objetivos a largo plazo, pero aún existen preocupaciones respecto de dónde saldrá efectivamente el dinero, dado que la crisis económica, financiera y de la deuda pública de los Estados está golpeando de lleno a los principales donantes europeos.

Japón, el mayor aportante hasta el momento, entregó U$S 12.500 millones a fines del mes pasado, la mayor parte de los cerca de U$S 15.000 millones que estaban comprometidos. Alrededor de otros U$S 3.500 millones de su contribución provienen del sector privado, mientras que la totalidad se dirigió a atender 600 proyectos en 95 naciones diferentes (más de la mitad está en África o en los países menos desarrollados).

Estados Unidos y la Unión Europea aseguraron que han destinado casi U$S 6.900 millones y U$S 6.300 millones, respectivamente, en los últimos dos años, para cubrir este programa.

Los observadores más críticos han expresado su preocupación sobre cuánto de ese dinero se destinará a corto plazo a medidas de mitigación de los efectos ambientales (inversiones realizadas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero) y cuánto a las de adaptación, que buscan reducir la vulnerabilidad de los países más afectados por los cambiantes y extremos patrones climáticos.

Las deliberaciones concluyeron hoy, con la esperanza de prorrogar los aspectos centrales del Protocolo de Kioto. (Reuters)

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