24 Marzo 2002 Seguir en 
Un sargento retirado de la Policía fue asesinado ayer de un balazo en el pecho. Algunos vecinos vieron salir, saltando la pared del frente, a por lo menos tres hombres llevándose su televisor, aunque se estima que la víctima habría estado con ellos compartiendo una reunión.
El crimen se produjo ayer a las 6.30 en Américo Vespucio al 2.800, en el barrio Ejército Argentino. Allí estaba la víctima, Mario Orlando Juárez, de 50 años. Si bien vivía con su familia en el barrio Policial, algunos fines de semana se instalaba en su antigua vivienda para cuidarla y compartir reuniones con sus viejos y nuevos amigos de la zona.
Los vecinos dijeron que ayer a esa hora seguían escuchando música en el patio de la casa y que se oían voces, por lo que creen que los homicidas serían conocidos de la víctima.
Uno de los vecinos que más lamentó el crimen fue Humberto Ortiz. "Era un tipazo; un amigo que nunca molestó a nadie. Cuando hacía sus reuniones cerraba todo para no perturbar", dijo mientras acomodaba las pertenencias de Juárez, que fueron revueltas por los delincuentes.
Tres disparos
Una vecina que prefirió permanecer en el anonimato y que dijo haber escuchado al menos tres disparos, afirmó que estuvo tomando mate en el jardín de su casa cuando vio salir "a tres o cuatro tipos por arriba de la tapia. Uno iba medio machado y se le cayó el televisor". Otro hombre añadió que al cruzarse en la esquina con un delincuente que llevaba un bulto le dijo "vayan a salvar al bigotudo", en referencia a Juárez.
La puerta del frente de la casa de la víctima estaba cerrada con llave y su hijo Walter tuvo que romperla para entrar cuando los vecinos lo llamaron. En la mañana de ayer fueron muchos los policías que se acercaron para saber qué había ocurrido, puesto que Juárez era muy querido entre los uniformados. A pesar de que tenía un arma, la víctima no habría disparado, por lo que se estima que fue tomada por sorpresa. Hasta anoche no se sabía en detalle qué más se habían llevado los ladrones. La investigación fue iniciada por efectivos al mando del comisario Francisco Gallardo, de la seccional 8ª, y luego pasó a manos de la Dirección de Investigaciones.
El crimen se produjo ayer a las 6.30 en Américo Vespucio al 2.800, en el barrio Ejército Argentino. Allí estaba la víctima, Mario Orlando Juárez, de 50 años. Si bien vivía con su familia en el barrio Policial, algunos fines de semana se instalaba en su antigua vivienda para cuidarla y compartir reuniones con sus viejos y nuevos amigos de la zona.
Los vecinos dijeron que ayer a esa hora seguían escuchando música en el patio de la casa y que se oían voces, por lo que creen que los homicidas serían conocidos de la víctima.
Uno de los vecinos que más lamentó el crimen fue Humberto Ortiz. "Era un tipazo; un amigo que nunca molestó a nadie. Cuando hacía sus reuniones cerraba todo para no perturbar", dijo mientras acomodaba las pertenencias de Juárez, que fueron revueltas por los delincuentes.
Tres disparos
Una vecina que prefirió permanecer en el anonimato y que dijo haber escuchado al menos tres disparos, afirmó que estuvo tomando mate en el jardín de su casa cuando vio salir "a tres o cuatro tipos por arriba de la tapia. Uno iba medio machado y se le cayó el televisor". Otro hombre añadió que al cruzarse en la esquina con un delincuente que llevaba un bulto le dijo "vayan a salvar al bigotudo", en referencia a Juárez.
La puerta del frente de la casa de la víctima estaba cerrada con llave y su hijo Walter tuvo que romperla para entrar cuando los vecinos lo llamaron. En la mañana de ayer fueron muchos los policías que se acercaron para saber qué había ocurrido, puesto que Juárez era muy querido entre los uniformados. A pesar de que tenía un arma, la víctima no habría disparado, por lo que se estima que fue tomada por sorpresa. Hasta anoche no se sabía en detalle qué más se habían llevado los ladrones. La investigación fue iniciada por efectivos al mando del comisario Francisco Gallardo, de la seccional 8ª, y luego pasó a manos de la Dirección de Investigaciones.






