"Empezamos a salir de abajo como podíamos"

Una monja, que viajaba en el micro escolar y se salvó de milagro, dijo que tras el choque la gente del pueblo se acercó a ayudarlos. Anoche, los médicos seguían atendiendo a los heridos, en su mayoría alumnas de quinto grado de una escuela puntana

TREMENDO IMPACTO. El tren de carga arrastró al micro escolar, que quedó retorcido sobre las vías; ahora investigarán las causas del siniestro. FOTO GENTILEZA ROBERTO LIMA
TREMENDO IMPACTO. El tren de carga arrastró al micro escolar, que quedó retorcido sobre las vías; ahora investigarán las causas del siniestro. FOTO GENTILEZA ROBERTO LIMA
03 Noviembre 2011
SAN LUIS.- Sintieron el impacto y el colectivo empezó a rodar. No pueden aseverar cuántas vueltas dio el vehículo; sólo recuerdan los gritos, los cuerpos desparramados por todas partes, y la desesperación por salir de entre los hierros. Incluso, algunos testigos afirmaron que algunas niñas, en estado de shock, corrieron y se perdieron entre los sembradíos cercanos al lugar.

La tragedia de Las Zanjitas, en San Luis, enlutó al país luego de que un colectivo fue arrollado por un tren de carga en un paso a nivel. Las víctimas pertenecían al quinto grado del Instituto Santa María de la ciudad de San Luis.

Habían salido ayer al mediodía, como todos los años, a realizar una actividad extraescolar que consistía en intercambiar experiencias con una comunidad carenciada del pueblo rural de Cazadores.

Cargaron juguetes y alimentos que pensaban compartir con los niños del pueblito y tenían previsto, además, al término del día, participar de una misa en que se iba a recordar el Día de los Fieles Difuntos. Mirta, mamá de Florencia Carreras, una de las niñas que resultó con fractura de codo, contó que "estas actividades solidarias y religiosas eran comunes en este colegio. Tenían que llegar al mediodía a Cazador para almorzar con todos los chicos, y el regreso estaba previsto para las 19,30". Habían recorrido 60 kilómetros y llegaron con el colectivo al pequeño pueblo de Zanjitas junto a madres, docentes y la vicerrectora. Tras el accidente, todo Zanjitas salió a la calle para remover escombros, cortar fierros y sacar a las víctimas.

La Policía confirmó anoche que son ocho las víctimas mortales del accidente (seis alumnas y dos docentes). "Empezamos a salir de abajo como podíamos. Inmediatamente nos socorrió la gente del pueblo, médicos y enfermeras que nos trasladaron rápidamente a la salita de Zanjitas y a una escuela", dijo una monja que viajaba en el colectivo. En la delegación viajaban 42 niñas de entre 10 y 11 años. Los familiares no entendían aún lo que había pasado, y en los pasillos del hospital cada vez que se abría una puerta con una camilla, los padres se abalanzaban para saber si se trataba de su hijo. Las víctimas eran veladas desde la medianoche de manera conjunta en la Iglesia Catedral de San Luis. (Especial)

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