Basta de "no me gusta"

Te damos ideas frescas, coloridas y sabrosas para que se terminen las peleas con los chicos.

03 Noviembre 2011
La leche es una de las dos sustancias que la naturaleza previó exclusivamente como alimento (la otra es la miel). Los humanos, extraños "monos sin pelo", fuimos diseñados para que las madres puedan alimentar a sus crías, y durante miles de años los bebés tomaron teta hasta que empezaban a comer alimentos sólidos.

La revolución

Sin embargo, un buen día, hace unos 11.000 años, nos transformamos en la única especie que consume leche de otros mamíferos. La historia comenzó (¡como casi todas las historias de la historia!) en Oriente Medio, y, según algunas hipótesis, implicó un cambio radical en las costumbres alimentarias de aquellos grupos de cazadores-recolectores. Ellos lograron generar la capacidad de digerir el principal azúcar de la leche: la lactosa. Esos grupos se diseminaron luego por Europa, por donde se extendió el consumo, y de allí a las zonas del mundo con mayor afluencia de inmigrantes de ese origen, como Norteamérica, Argentina y Australia.

¿Intolerancia?

En algunos casos la secreción de la lactasa (la enzima esencial para digerir la leche) se pierde tras el amamantamiento. Como consecuencia, explicó en una charla con LA GACETA el doctor. Luis Olaya, director de la Carrera de Especialización en Nutrición de la UNT, hay personas que sufren síntomas como cólicos, distensión abdominal, diarreas. Eso hace que muchas culturas tengan una suerte de una "aversión" a la leche. De hecho, casi todos los nativos americanos y asiáticos son incapaces de digerirla, a menos que se la procese.

"Las culturas árabes, por ejemplo, encontraron rápidamente la solución: la cuajada. Al fermentar, se destruye la lactosa y la leche se hace fácilmente digerible", añadió.

En la actualidad, las soluciones se ampliaron: la leche tratada por la industria te ofrece alternativas sin lactosa, fortificada con vitaminas y minerales, e incluso adaptadas para el recién nacido. "Pero no olvidemos -advirtió Olaya-: para este lo mejor sigue y seguirá siendo la teta".

Si los chicos se resisten

¿La "pelea diaria" para que desayunen o merienden te está llevando al borde de tirar la toalla? No desesperes. Con un poquito de esfuerzo podés disimular la leche en muchas preparaciones. Hoy, aprovechando que ya están llegando al mercado las ricas frutas del verano, te acercamos algunas propuestas rápidas y coloridas. Y te proponemos dos postres también muy fáciles de hacer. ¡Animate!

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