Todos hablan de reforma, menos el kirchnerismo
Incorporado como tema en las campañas electorales, los opositores rechazan la reformulación de la Carta Magna con acusaciones mutuas. Carrió, líder de la CC, es el motor de las denuncias. Se encendieron alarmas en los partidos anti "K". Silencio de radio en la Casa Rosada
BUENOS AIRES.- Sólo el diputado y referente de la CGT Héctor Recalde quebró ayer el silencio establecido dentro del oficialismo sobre las alarmas encendidas por la oposición respecto de una posible reforma constitucional para asegurar la continuidad de Cristina Fernández después de 2015.
"Seguramente lo deben haber llamado para tirarle de las orejas", señaló una fuente oficialista respecto de Recalde. "El juez de la Corte Suprema de la Nación,Eugenio Zaffaroni, hace muchos años quie está diciendo que sería necesaria una reforma constitucional para ir a un régimen parlamentrario", había recordado Recalde. En ese contexto, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, motor de la denuncia opositora, pidió que voten a sus candidatos a legisladores para impedir una reforma que propicie una eventual "reelección indefinida" de la Presidenta. En Corrientes, afirmó que "la única fuerza política que no va a habilitar la reforma es la Coalición Cívica". Carrió volvió a apuntar en este contexto contra el Frente Amplio Progresista (FAP), que encabeza Hermes Binner, al afirmar que los legisladores de esa fuerza "habilitarán los dos tercios" que se necesitan en cada cámara del Congreso para aprobar una reforma constitucional.
En respuesta, el candidato a senador por el FAP Jaime Linares rechazó que puedan respaldar un plan de reelección indefinida y le recordó a Carrió que ella comienza a militar en política como consecuencia del Pacto de Olivos, en referencia al acuerdo que posibilitó la reforma constitucional de 1994. ". De todos modos, Lineares consideró que es importante discutir la posibilidad de limitar un presidencialismo fuerte y un cambio al parlamentarismo.
En tanto, el candidato a diputado del FAP Claudio Lozano sentenció: "no propiciamos ninguna reforma constitucional de orientación monárquica cuyo objetivo sea la re-reelección eterna. Sí entendemos imprescindible una reforma que democratice las instituciones". "Los que hoy se horrorizan ante el eventual intento reeleccionista de la Presidenta, son los que presentan una mirada banal de la reforma constitucional del 94 ocultando el carácter conservador que tiene", agregó.
Planteo de la Udeso
A su turno, el jefe del bloque de diputados nacionales de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, consideró que el oficialismo no tiene "autoridad moral" para impulsar una reforma constitucional porque no cumple mínimamente las reglas actuales.
El legislador opinó que el presidencialismo es un sistema malo, de muy baja calidad democrática, y que para avanzar en una reforma constitucional tiene que haber un consenso extendido, "muy fuerte". Ricardo Alfonsín, en tanto, aseveró que "no están dadas las garantías y las condiciones para discutir la reforma de la Constitución de 1994.En tanto, el candidato a gobernador bonaerense por Unión para el Desarrollo Social (Udeso), Francisco de Narváez, también se manifestó en contra de una posible reforma y sostuvo que "hay que dejar de cambiar las reglas". "Los regímenes parlamentarios funcionan bien en algunos países y en otros no tanto. Los regímenes presidencialistas, como el nuestro, también. Creo que tenemos que dejar de cambiar las reglas y cumplirlas: es un problema cultural, siempre tenemos un atajo", señaló De Narváez.En medio de la campaña electoral, la discusión sobre una posible reforma constitucional sólo ocupa hasta el momento a la oposición, dado que el Gobierno guardó silencio. (NA)
"Seguramente lo deben haber llamado para tirarle de las orejas", señaló una fuente oficialista respecto de Recalde. "El juez de la Corte Suprema de la Nación,Eugenio Zaffaroni, hace muchos años quie está diciendo que sería necesaria una reforma constitucional para ir a un régimen parlamentrario", había recordado Recalde. En ese contexto, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, motor de la denuncia opositora, pidió que voten a sus candidatos a legisladores para impedir una reforma que propicie una eventual "reelección indefinida" de la Presidenta. En Corrientes, afirmó que "la única fuerza política que no va a habilitar la reforma es la Coalición Cívica". Carrió volvió a apuntar en este contexto contra el Frente Amplio Progresista (FAP), que encabeza Hermes Binner, al afirmar que los legisladores de esa fuerza "habilitarán los dos tercios" que se necesitan en cada cámara del Congreso para aprobar una reforma constitucional.
En respuesta, el candidato a senador por el FAP Jaime Linares rechazó que puedan respaldar un plan de reelección indefinida y le recordó a Carrió que ella comienza a militar en política como consecuencia del Pacto de Olivos, en referencia al acuerdo que posibilitó la reforma constitucional de 1994. ". De todos modos, Lineares consideró que es importante discutir la posibilidad de limitar un presidencialismo fuerte y un cambio al parlamentarismo.
En tanto, el candidato a diputado del FAP Claudio Lozano sentenció: "no propiciamos ninguna reforma constitucional de orientación monárquica cuyo objetivo sea la re-reelección eterna. Sí entendemos imprescindible una reforma que democratice las instituciones". "Los que hoy se horrorizan ante el eventual intento reeleccionista de la Presidenta, son los que presentan una mirada banal de la reforma constitucional del 94 ocultando el carácter conservador que tiene", agregó.
Planteo de la Udeso
A su turno, el jefe del bloque de diputados nacionales de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, consideró que el oficialismo no tiene "autoridad moral" para impulsar una reforma constitucional porque no cumple mínimamente las reglas actuales.
El legislador opinó que el presidencialismo es un sistema malo, de muy baja calidad democrática, y que para avanzar en una reforma constitucional tiene que haber un consenso extendido, "muy fuerte". Ricardo Alfonsín, en tanto, aseveró que "no están dadas las garantías y las condiciones para discutir la reforma de la Constitución de 1994.En tanto, el candidato a gobernador bonaerense por Unión para el Desarrollo Social (Udeso), Francisco de Narváez, también se manifestó en contra de una posible reforma y sostuvo que "hay que dejar de cambiar las reglas". "Los regímenes parlamentarios funcionan bien en algunos países y en otros no tanto. Los regímenes presidencialistas, como el nuestro, también. Creo que tenemos que dejar de cambiar las reglas y cumplirlas: es un problema cultural, siempre tenemos un atajo", señaló De Narváez.En medio de la campaña electoral, la discusión sobre una posible reforma constitucional sólo ocupa hasta el momento a la oposición, dado que el Gobierno guardó silencio. (NA)







