24 Marzo 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- En poco tiempo más, todos los grandes monumentos de Washington pasarán a ser, además de recordatorios de las grandes páginas de la historia estadounidense, parte de una gigantesca red de vigilancia compuesta por cientos de cámaras de video. Desde los ataques del 11 de setiembre, en la Casa Blanca -que como el Congreso ya está cubierta por circuitos de televisión- se vive en alerta permanente por temor a que lo que pasó en el World Trade Center -en Nueva York- y en el Pentágono -en Washington- se repita en la capital de la Unión.
Y entre las múltiples medidas de seguridad adoptadas figura la de cubrir todos los grandes monumentos con una red de cámaras de seguridad. Entre ellos se encuentran el famoso monolito dedicado a Washington, y los monumentos que recuerdan a los presidentes Jefferson, Lincoln, Franklin y a los caídos en las guerras de Vietnam y de Corea.
Las libertades individuales
El plan en marcha es objeto de duras críticas por parte de organizaciones que defienden las libertades civiles. Estos grupos cuestionan las medidas de seguridad por injustificadas y porque pueden ser utilizadas para grabar manifestaciones y protestas políticas. Pero el gobierno federal dice que las cámaras serán instaladas en lugares públicos donde nadie debe esperar ninguna privacidad y que servirán para aliviar la tarea policial.
Desde el 11 de setiembre, Washington ha perdido parte de su atractivo turístico. Los históricos monumentos eran visitados por millones de personas cada año. (Especial)
Y entre las múltiples medidas de seguridad adoptadas figura la de cubrir todos los grandes monumentos con una red de cámaras de seguridad. Entre ellos se encuentran el famoso monolito dedicado a Washington, y los monumentos que recuerdan a los presidentes Jefferson, Lincoln, Franklin y a los caídos en las guerras de Vietnam y de Corea.
Las libertades individuales
El plan en marcha es objeto de duras críticas por parte de organizaciones que defienden las libertades civiles. Estos grupos cuestionan las medidas de seguridad por injustificadas y porque pueden ser utilizadas para grabar manifestaciones y protestas políticas. Pero el gobierno federal dice que las cámaras serán instaladas en lugares públicos donde nadie debe esperar ninguna privacidad y que servirán para aliviar la tarea policial.
Desde el 11 de setiembre, Washington ha perdido parte de su atractivo turístico. Los históricos monumentos eran visitados por millones de personas cada año. (Especial)







