Betty desapareció hace cinco años y nada se sabe de ella

Liliana Argañaraz aún busca a su hermana.

31 Julio 2011
Antígona está furiosa. La condenaron a desaparecer. Su cuerpo no figurará entre vivos ni muertos. El tiempo tratará de que su nombre se olvide. Su recuerdo, como ella, irá desapareciendo. No habrá un lugar en dónde llorar su pérdida. Sus restos no descansarán; nadie peregrinará hacia su tumba. Sófocles describió a la desaparición como una condena brutal que penetra la piel. Para los afectos, para quienes quedan vivos, no conocer el lugar en donde yace el cuerpo de un ser querido es una condena. Hoy se cumplen cinco años de la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz.

"Desde la mañana del 31 de julio de 2006, en la que me avisaron que mi hermana no había llegado al colegio San Francisco, no dejé de buscarla", cuenta Liliana Argañaraz, hermana de la docente asesinada, en julio de 2006, por las ex novicias, Nélida Fernández y Susana Acosta. El fallo del tribunal de sala V de la Cámara Penal que condenó a 20 años de prisión a las dos imputadas se dio sin saber en dónde estaba el cuerpo de la víctima.

El caso de Betty Argañaraz sacudió a la provincia. A pesar de la condena, las ex novicias nunca dijeron donde estaba el cadáver. "Todos estos años me desgastaron. Recorrí cada oficina hablando y hasta peleando con funcionarios públicos en busca de una respuesta. Estas mujeres no van a hablar. Si no lo hicieron hasta ahora, no lo van a hacer nunca. No van a abrir la boca para decir donde está mi hermana", señaló Argañaraz. "Las autoridades del Gobierno tienen la responsabilidad de ordenar que se continúe investigando hasta encontrarla. No sé cuántos policías hay en la provincia. Entiendo que la inseguridad crece y que todos los días hay robos, pero nosotros también merecemos tener una respuesta", agregó la mujer.

Liliana Argañaraz contó a LA GACETA que su familia está destrozada. "En cada aniversario, cuando nos preguntan qué vamos a hacer, no sabemos que decir. No tenemos un lugar en donde recordar a mi hermana. Es terrible. Cuando una persona vive así, sin saber dónde está el cuerpo de un ser querido, se lamenta todos los días y llora en cualquier parte. Eso afecta a todos los integrantes de una familia. Soy madre y abuela, quiero disfrutar de ellos pero sé que no les estoy brindando toda la atención y el cariño que quisiera. Necesito cerrar esta etapa y para eso tenemos que encontrar a Betty", dijo Argañaraz.

Durante este tiempo, los Argañaraz sintieron dolor, pena y bronca, pero nunca cayeron en la resignación. "La condena de las asesinas fue muy importante. Pero desde el principio lo que más queríamos era que apareciera mi hermana. Muchas veces traté de comprender lo que pasó. Busqué olvidar, pero no se puede. No se cómo voy a reconstruir mi vida. Sólo quiero que este padecimiento termine", explicó la mujer.

Betty Argañaraz formaba parte de una familia compuesta por siete hermanos. Era dos años menor que Liliana. "Aunque durante este tiempo mi marido y mis hijos fueron mi compañía incondicional, sé que ellos sufren al verme así. Por eso, quiero que esto termine. Mi madre murió un año después de la desaparición de mi hermana y, la última vez que nos vimos, hablamos de Betty", indicó la mujer.

En estos cinco años, Liliana Argañaraz vivió situaciones muy difíciles y afirma que siente miedo cada vez que la llaman para darle una pista acerca de la ubicación de Betty. "Algunas veces no sé con quién me voy a reunir. Siempre trato de avisar donde voy a estar y muchas veces me acompañan mi marido o alguno de mis hermanos. Nunca pensé que iba a hacer estas cosas. Tampoco sabía qué decirles a los familiares de otros desaparecidos, como Trujillo o González, cuando me pedían que los ayude. Todo lo que hice fue sólo por amor a mi hermana", puntualizó Argañaraz.

Dentro del dolor también hay momentos felices. "Cuando se acerca esta fecha siempre me pongo mal. Hace unos días uno de mis hijos se acercó y pidió que me reponga. Pero igual me entiende. ?Me estás enseñando el sentido de amar a un hermano?, me dijo. Por más que las autoridades desistan, seguiremos tratando de encontrarla", concluyó al mujer.

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