30 Julio 2011 Seguir en 
Con temor.- "Vivo a una cuadra de la casa de Elda. Siempre fui muy confiada, y nunca sentí temor a que me pase algo. Pero desde que la mataron, tengo miedo hasta de salir al patio de mi casa. Me despierto ante el más mínimo ruido", dijo Jeny Méndez, vecina del barrio Ampliación Kennedy.
Solidaridad.- "Vivo en el centro. A mí me quitaron la cartera hace unos meses en la Rivadavia al 500. Lo que pasó a esta mujer nos obliga a todos a estar aquí, porque le puede pasar a cualquiera de nosotros. Que se haga justicia", demandó Mariana Centurión.
En paz.- "Sufro por esa familia. Cada vez que pienso en esa mujer me imagino a sus hijos, destrozados. No podía menos que estar hoy aquí. No creo que los gobernantes hagan algo, pero al menos que sirva para que ellos encuentren paz", expresó Irene, que asistió a la marcha con sus dos hijitos.
Una flor.- "Me críe en un barrio donde podíamos jugar en la calle. Un barrio donde el peligro más grave era que una vecina te robara una flor del jardín. Hoy vivimos ocultos tras chapones y rejas", manifestó Lorena Orellana desde arriba del escenario.
Una buena amiga.- Cuando Vicky Gago, amiga de Elda, contaba desde el escenario anécdotas que graficaban cómo era la personalidad de la empresaria asesinada, otras vecinas y amigas no pudieron contener sus lágrimas. "Ella era tan buena amiga, vecina, madre. No puede ser que le hayan echo esto", balbuceó, entre sollozos, una mujer.
CONDOLENCIAS.- Al finalizar el acto, los abrazos y muestras de afecto a los familiares de Elda se extendieron durante mucho tiempo. Las velas quedaron encendidas en la plaza, cuando ya casi todos se habían retirado.
Solidaridad.- "Vivo en el centro. A mí me quitaron la cartera hace unos meses en la Rivadavia al 500. Lo que pasó a esta mujer nos obliga a todos a estar aquí, porque le puede pasar a cualquiera de nosotros. Que se haga justicia", demandó Mariana Centurión.
En paz.- "Sufro por esa familia. Cada vez que pienso en esa mujer me imagino a sus hijos, destrozados. No podía menos que estar hoy aquí. No creo que los gobernantes hagan algo, pero al menos que sirva para que ellos encuentren paz", expresó Irene, que asistió a la marcha con sus dos hijitos.
Una flor.- "Me críe en un barrio donde podíamos jugar en la calle. Un barrio donde el peligro más grave era que una vecina te robara una flor del jardín. Hoy vivimos ocultos tras chapones y rejas", manifestó Lorena Orellana desde arriba del escenario.
Una buena amiga.- Cuando Vicky Gago, amiga de Elda, contaba desde el escenario anécdotas que graficaban cómo era la personalidad de la empresaria asesinada, otras vecinas y amigas no pudieron contener sus lágrimas. "Ella era tan buena amiga, vecina, madre. No puede ser que le hayan echo esto", balbuceó, entre sollozos, una mujer.
CONDOLENCIAS.- Al finalizar el acto, los abrazos y muestras de afecto a los familiares de Elda se extendieron durante mucho tiempo. Las velas quedaron encendidas en la plaza, cuando ya casi todos se habían retirado.







