La molestia se filtraba por el tono del voz del secretario Ejecutivo Médico, Fernando Avellaneda. Arremetió contra los autoconvocados; en especial, contra los que sostienen la toma del Centro de Salud. Los acusó de esconder intereses electorales tras de sus reclamos, y justificó la presencia de policías en el hospital. Reiteró que el Gobierno está abierto al diálogo, pero descartó nuevas paritarias.
"Hoy (por ayer) volvieron a bloquear el ingreso del cuerpo directivo y de administrativos, que son los que permiten mantener los pacientes internados. Estos y los que ingresan por la guardia deben continuar sus tratamientos; y eso sólo se logra con la institución en condiciones, lo que incluye recibir proveedores y mandar cosas a lavar", afirmó. El funcionario -segundo en el orden del Ministerio de Salud, detrás de Pablo Yedlin- subestimó la representación de los autoconvocados, frente a la totalidad de los empleados del Centro de Salud. "Un sector no sólo decidió no atender -lo que se podría entender como su derecho a huelga-, sino que impide que un grupo importante, que sí quiere trabajar, pueda hacerlo. El Centro de Salud tiene más de 1.000 empleados y entre 30 y 40 personas lo bloquean. Nos preocupa muchísimo que un grupo pequeño decida por otros", afirmó en declaraciones a la radio LV7.
Avellaneda cuestionó la validez de los reclamos, sobre la base de que, a su entender, se politizaron. "Algunos son candidatos, y se reúnen en la casa de un senador de la Unión Cívica Radical (José Cano). Nos quedamos cortos si le damos sólo una lectura gremial; hay más en el medio", dijo. La delegada del hospital de Niños Estela di Cola, renunció a su candidatura a diputada nacional por Proyecto Sur; no obstante, declaró que encabeza la lista para legislador por capital de esa agrupación.
El funcionario defendió la presencia policial en el hospital: "es necesario; esta gente (los autoconvocados) agredió al cuerpo directivo; no sólo con insultos, también tirando proyectiles contra la Casa de Gobierno y pintando el Siprosa; más las agresiones y presiones que sufren los trabajadores que quieren trabajar". Y añadió que los policías sólo buscan garantizar el ingreso de los directores.
Y aunque dijo que el Gobierno no cerró el diálogo, no se mostró optimista respecto de que esto pudiera suceder. "Ellos sólo se sentarán si hay reapertura de paritarias y aumento. El gobernador (José Alperovich) dijo que no habrá subas", afirmó.
"Hoy (por ayer) volvieron a bloquear el ingreso del cuerpo directivo y de administrativos, que son los que permiten mantener los pacientes internados. Estos y los que ingresan por la guardia deben continuar sus tratamientos; y eso sólo se logra con la institución en condiciones, lo que incluye recibir proveedores y mandar cosas a lavar", afirmó. El funcionario -segundo en el orden del Ministerio de Salud, detrás de Pablo Yedlin- subestimó la representación de los autoconvocados, frente a la totalidad de los empleados del Centro de Salud. "Un sector no sólo decidió no atender -lo que se podría entender como su derecho a huelga-, sino que impide que un grupo importante, que sí quiere trabajar, pueda hacerlo. El Centro de Salud tiene más de 1.000 empleados y entre 30 y 40 personas lo bloquean. Nos preocupa muchísimo que un grupo pequeño decida por otros", afirmó en declaraciones a la radio LV7.
Avellaneda cuestionó la validez de los reclamos, sobre la base de que, a su entender, se politizaron. "Algunos son candidatos, y se reúnen en la casa de un senador de la Unión Cívica Radical (José Cano). Nos quedamos cortos si le damos sólo una lectura gremial; hay más en el medio", dijo. La delegada del hospital de Niños Estela di Cola, renunció a su candidatura a diputada nacional por Proyecto Sur; no obstante, declaró que encabeza la lista para legislador por capital de esa agrupación.
El funcionario defendió la presencia policial en el hospital: "es necesario; esta gente (los autoconvocados) agredió al cuerpo directivo; no sólo con insultos, también tirando proyectiles contra la Casa de Gobierno y pintando el Siprosa; más las agresiones y presiones que sufren los trabajadores que quieren trabajar". Y añadió que los policías sólo buscan garantizar el ingreso de los directores.
Y aunque dijo que el Gobierno no cerró el diálogo, no se mostró optimista respecto de que esto pudiera suceder. "Ellos sólo se sentarán si hay reapertura de paritarias y aumento. El gobernador (José Alperovich) dijo que no habrá subas", afirmó.







