09 Julio 2011 Seguir en 
Se despidió con un discurso sin sobresaltos. Monseñor Luis Héctor Villalba pronunció hoy su última homilía como arzobispo (en septiembre será reemplazado) y en ella evitó el repaso de temas conflictivos, como el que enfrenta al Gobierno con el sector de la salud, pese a que en 2009 él mismo fue mediador en la crisis. El Tedéum tuvo lugar desde las 9.15 en la Iglesia Catedral y fue presenciado por el gobernador José Alperovich; su esposa, Beatriz Rojkés; y una cantidad abrumadora de funcionarios.
El mandatario y su mujer se sentaron en los asientos dispuestos adelante de las filas y durante la ceremonia se mostraron serios, aunque también cómplices entre ellos, a excepción de los momentos más solemnes. Villalba, por su parte, en una alocución que duró poco más de 10 minutos, no hizo referencia a hechos concretos de la coyuntura y recordó el documento por el Bicentenario que los obispos firmaron en 2008.
Al finalizar la misa, Alperovich realizó muy breves declaraciones, en las que dijo estar conforme con los dichos del arzobispo. Cuando LA GACETA le preguntó si esperaba otro tipo de homilía, teniendo en cuenta que Villalba había actuado como mediador con los autoconvocados, el mandatario respondió: "no, no, está bien...". LA GACETA ©
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