SANTA FE.- La provincia se vistió de gala. En un estadio impresionante, la fiesta se vivió antes, durante y después del encuentro. Un espectáculo por donde se lo mire. Sin embargo, para muchos santafesinos fue imposible acceder a una entrada para ver a la Selección frente a Colombia. Las entradas populares, valuadas en $ 80, se esfumaron como agua entre los dedos. O al menos en la venta oficial, porque ayer hasta horas antes del encuentro frente al "cafetero" se conseguían boletos en la reventa, pero a un precio cercano a los $ 1.000. Increíble, pero cierto.
"Vine con mis pequeños y mi señora para ver a los jugadores cuando estén por entrar al estadio en el colectivo y por suerte lo logramos. Ya está, ahora nos volvemos contentos a la casa", dijo Julio Osuna, que llegó en bicicleta hasta el ingreso al estadio junto a sus hijos Ivana y Santiago, y su esposa María Rosa Friera.
Lionel Messi y compañía arribaron al estadio a las 20.12, mientras en las cercanías al estadio los móviles de las firmas patrocinantes convocaban a una multitud de hinchas con sus promotoras.
Al igual que la familia Osuna, muchos otros llegaron bien temprano hasta las cercanías del "Cementerio de los Elefantes" para hacerle llegar su apoyo a los jugadores, pero sólo desde afuera, bien lejos, ya que su presupuesto familiar no les permitía estar dentro.
"Tevez es un ídolo. Nos saludó cuando iba en el colectivo. Es algo increíble la humildad que tiene Carlitos. Es lo máximo", resumió Gustavo Moncada, fanático del "sabalero".
A medida que el público comenzó a ingresar al estadio "Brigadier General Estanislao López", el tablero nuevo de la cancha promocionaba la Copa y el orgullo de tener un estadio como este. "Salud Colón, bienvenido sea el fútbol. La Copa América está en Santa Fe", dijo el locutor al final. Inmediatamente una gran parte del público comenzó a gritar: "dale Colón, dale Colón", para dejar en claro que los "sabaleros" eran mayoría.
"Y ya lo ve y ya lo ve, el que no salta es un inglés", fue un clásico que no faltó entre los hinchas. Santa Fe se vistió de celeste y blanco y vibró con la Selección, sin importar lo que muchos tuvieron pagar.
"Vine con mis pequeños y mi señora para ver a los jugadores cuando estén por entrar al estadio en el colectivo y por suerte lo logramos. Ya está, ahora nos volvemos contentos a la casa", dijo Julio Osuna, que llegó en bicicleta hasta el ingreso al estadio junto a sus hijos Ivana y Santiago, y su esposa María Rosa Friera.
Lionel Messi y compañía arribaron al estadio a las 20.12, mientras en las cercanías al estadio los móviles de las firmas patrocinantes convocaban a una multitud de hinchas con sus promotoras.
Al igual que la familia Osuna, muchos otros llegaron bien temprano hasta las cercanías del "Cementerio de los Elefantes" para hacerle llegar su apoyo a los jugadores, pero sólo desde afuera, bien lejos, ya que su presupuesto familiar no les permitía estar dentro.
"Tevez es un ídolo. Nos saludó cuando iba en el colectivo. Es algo increíble la humildad que tiene Carlitos. Es lo máximo", resumió Gustavo Moncada, fanático del "sabalero".
A medida que el público comenzó a ingresar al estadio "Brigadier General Estanislao López", el tablero nuevo de la cancha promocionaba la Copa y el orgullo de tener un estadio como este. "Salud Colón, bienvenido sea el fútbol. La Copa América está en Santa Fe", dijo el locutor al final. Inmediatamente una gran parte del público comenzó a gritar: "dale Colón, dale Colón", para dejar en claro que los "sabaleros" eran mayoría.
"Y ya lo ve y ya lo ve, el que no salta es un inglés", fue un clásico que no faltó entre los hinchas. Santa Fe se vistió de celeste y blanco y vibró con la Selección, sin importar lo que muchos tuvieron pagar.









