En 40 minutos, series estadounidenses nos muestran la escena de un crimen, la recolección de pruebas, pericias, deducciones y, finalmente, un culpable. Claro que la realidad, y mucho más en Tucumán, es distinta. Los avances científicos han convertido las pericias en verdades casi reveladas. Y el éxito de estos estudios radica en dos factores. El primero es que las partes puedan controlar lo que se realiza. Si los acusados no pueden pagar el viaje de sus abogados a Buenos Aires, no habrá control. El segundo es la conservación de las muestras. Aunque los expertos digan que están preparados para que no se contaminen, tener que trasladarlas 1.200 kilómetros indica que algo no está bien. La Policía Federal, Gendarmería y la Bonaerense entendieron la importancia de contar con un laboratorio e invirtieron en ello. Estar en el primer mundo en esta materia parece algo cercano; pero, por ahora, debemos conformarnos con ver las series de TV.








