03 Julio 2011 Seguir en 
Lilia Moyano de Colombres, subdirectora de la Policía Científica, explicó que las pericias genéticas son clave en la investigación de muchos casos. Pero, sobre todo, en los delitos de abuso sexual. "Como por lo general no hay testigos, son fundamentales la evidencia y los líquidos biológicos que se detectan en el lugar. Porque los agresores siempre actúan en el ámbito de la intimidad. Son delitos en los que, por sus características, siempre hay pedido de ADN", manifestó la experta.
La bioquímica agregó que en los casos de homicidio se suele tardar de uno a dos años desde que ocurrió el hecho hasta que se solicitan cotejos de ADN. "Salvo que el caso haya tenido mucha resonancia social. Allí es más rápido", dijo.
El presidente de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, dijo que estas pericias podrían ser usadas para todo tipo de delitos, y no sólo en los que existan hechos de sangre. "La pericia de ADN, por su naturaleza, puede ser utilizada en cualquier actividad humana. En un robo, tal vez, se puede establecer mediante el análisis de un cabello la presencia de una persona en el lugar del hecho", afirmó.
La legislación argentina establece que los jueces deben juzgar de acuerdo a la "sana crítica racional". "Tenemos que analizar todas las pruebas. Ninguna es definitiva, sino que deben ser analizadas en su contexto", dijo Roldán Vázquez. "Queda a criterio de los jueces cotejar con los otros elementos. Si hay dudas, no sirve", expresó, por su parte, Alicia Freidenberg, vocal de la sala VI de la Cámara Penal.
En definitiva, serán los jueces, con su palabra, quienes sostendrán si la pericia de ADN alcanza para condenar o absolver a un acusado.
La bioquímica agregó que en los casos de homicidio se suele tardar de uno a dos años desde que ocurrió el hecho hasta que se solicitan cotejos de ADN. "Salvo que el caso haya tenido mucha resonancia social. Allí es más rápido", dijo.
El presidente de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, dijo que estas pericias podrían ser usadas para todo tipo de delitos, y no sólo en los que existan hechos de sangre. "La pericia de ADN, por su naturaleza, puede ser utilizada en cualquier actividad humana. En un robo, tal vez, se puede establecer mediante el análisis de un cabello la presencia de una persona en el lugar del hecho", afirmó.
La legislación argentina establece que los jueces deben juzgar de acuerdo a la "sana crítica racional". "Tenemos que analizar todas las pruebas. Ninguna es definitiva, sino que deben ser analizadas en su contexto", dijo Roldán Vázquez. "Queda a criterio de los jueces cotejar con los otros elementos. Si hay dudas, no sirve", expresó, por su parte, Alicia Freidenberg, vocal de la sala VI de la Cámara Penal.
En definitiva, serán los jueces, con su palabra, quienes sostendrán si la pericia de ADN alcanza para condenar o absolver a un acusado.








