Superpolicías

Luis María Ruiz
Por Luis María Ruiz 01 Julio 2011
¿Es usted dueño de una casa deshabitada y dejó la puerta abierta durante la noche? Podrían arrestarlo hasta por 20 días. Se expone a recibir la misma pena si hace explotar un cohete en la vereda, o si "deja salir dementes a la calle o a lugares públicos". Todo eso, y más, está contemplado en la vieja -pero aún vigente- Ley de Contravenciones Policiales.

Si el espíritu con el que se creó esta normativa -hace más de tres décadas- era favorecer la convivencia entre los ciudadanos, eso quedó en el olvido. En la práctica, se convirtió en la herramienta preventiva preferida de la Policía. ¿Cuáles son las consecuencias? Detenciones por portación de cara, operativos cuestionados y otras prácticas poco felices. Y todo queda en manos de superpolicías, que cumplen los roles de agentes, fiscales y jueces. Hace siete meses, la Corte de la Nación advirtió que no se puede seguir así. Pero los proyectos para adecuar la ley a los tiempos que vivimos siguen durmiendo la siesta en algún cajón de la Legislatura.

Comentarios