No todos son iguales ante José

Por Fernando Stanich 22 Junio 2011
Bajó la intensidad del vendaval hacia afuera. Pero difícilmente logre llevar calma puertas adentro. Las chicanas entre el senador Mansilla y el ministro Jiménez no surgieron a causa de un mal día de alguno de los dos. Todo lo contrario, comenzaron hace cuatro años, cuando "Pirincho" puso en marcha el acople y buscó hacer pie en el oeste, la sección que Mansilla alambró. Y se agravaron cuando a fines del año pasado el ministro salió de pesca al este, el territorio que su par Osvaldo Jaldo cuida con tanto detalle como a su bigote.

Que Jiménez haya salido a cuestionar el clientelismo político no es casual. Jaldo y Mansilla son los responsables de la caja electoral en el interior. Lo que buscó el ministro es enviar un mensaje: que no todos en el alperovichismo disponen de las mismas herramientas y de los mismos recursos para hacer política.

Y se sabe que el que no llora, no mama. Menos aún en política.

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