GENTILEZA CONSTANZA FARIAS RANDISI
27 Abril 2011 Seguir en 
"Siempre es conmovedor el ocaso por indigente o charro que sea, pero más conmovedor todavía es aquel brillo desesperado y final que herrumbra la llanura cuando el sol último se ha hundido", escribió Jorge Luis Borges. El atardecer del viernes pasado en Amaicha del Valle, cargado de nubes tormentosas, rojos y ocres, fue un poema para todos los sentidos.







