16 Abril 2011 Seguir en 
Tienen miedo. O bronca. Por eso, cada vez más personas, especialmente las mujeres, buscan armarse contra el delito. Compran armas blancas, de fuego y recurren a los gases paralizantes. También asisten a clases de defensa personal. En estos días, en los que se suceden muchos robos en la calle y en casas de familia, creer que a uno nunca le va a pasar nada es algo errado, dicen los especialistas. Y aconsejan estar preparados. "La prevención es mejor que la reacción", sugiere Carlos Centeno, instructor de taekwondo. Recomienda nunca resistirse a un asalto, pero sí estar atento con la mirada para evitarlo. Enfrentar al ladrón no siempre es igual a legítima defensa; la ley no admite abusos.








