04 Marzo 2011 Seguir en 
"Mi abuela vivía por y para nosotros. Hacía las tareas de la casa y no era de salir mucho, solamente iba a hacer las compras y a cobrar, una vez al mes. Siempre fue muy trabajadora. Era sana y a pesar de su edad, no tomaba ninguna pastilla, por eso no podemos creer lo que le pasó". Roxana Ruiz, nieta de Leonor Ester Rodríguez, está conmovida y no logra entender lo que le ocurrió a su abuela.
"Cuando murió mi papá, ella se encargó de nosotros. No era de salir a cualquier lado, su única diversión era acostarse a mirar televisión", relató a LA GACETA.
Rodríguez, de 84 años, salió de su domicilio el viernes por la mañana. La mujer debía cobrar su jubilación en un banco ubicado en Crisóstomo Álvarez al 900. Allí fue el último lugar donde la vieron con vida. Siempre concurría acompañada por uno de sus nietos, pero el vienes fue sola hasta el banco en un remise que tomó cerca de su casa en Villa Urquiza, que era conducido por un conocido.
El martes, un hombre que estaba cortando berro, encontró el cuerpo de la mujer, cerca de Las Antenas, en El Cadillal , a la altura del kilómetro 1.320.
Según lo relatado por Ruiz, la mujer era una persona luchadora. "Ella era jubilada del Policlínico Ferroviario. Trabajaba como nutricionista y enfermera", dijo.
El dolor y la bronca conjugan un cóctel difícil de digerir para la joven. La extraña muerte de su abuela es un tema que la aqueja y por lo que, según sus propias palabras, luchará hasta encontrar al culpable. "Queremos que se haga Justicia; no vamos a descansar hasta lograrlo. Vamos a luchar para que este caso no quede impune. A mi vieja ya no la tenemos, pero queremos que esto no les pase a otras personas", expresó Roxana.
Sin problema de salud
Rosa Costilla, sobrina de la víctima, también exige justicia en diálogo con nuestro diario. "Su esposo murió a los 38 años, por lo que Esther debió esforzarse para criar a su hijo y, luego, a sus nietos. Era muy alegre y servicial. Cocinaba todos los días y, a pesar de su edad, no tenía ningún problema de salud. Además, tenía una lucidez asombrosa".
Según informaron fuentes policiales, el resultado de la autopsia que le realizaron al cuerpo de la mujer determinó que el deceso se produjo por causas naturales. "El cuerpo no tiene lesiones. La muerte se produjo como consecuencia de un paro cardiorespiratorio tras sufrir un ACV", informaron. Se cree que la atacaron cuando subió a un auto de alquiler, y podría haber muerto del susto. Por eso pudieron llevarla y arrojar el cuerpo en una zona alejada. La cartera de la mujer, en la que llevaba los $ 2.000 que había cobrado, fue sustraída. Sólo dejaron la correa. Ayer algunas fuentes policiales dieron a entender que la cartera se la podrían haber robado cuando ya habían arrojado el cuerpo, pero esto tampoco está comprobado.
Ruiz está convencida que la mujer se subió a un taxi en la puerta del banco. "Ella tenía una hernia en la ingle, por lo que no era de caminar mucho", explicó.
Cámaras de seguridad
Según lo indicado por una fuente cercana a la pesquisa, es fundamental saber qué hizo la mujer cuando salió del banco. También se espera que el fiscal Guillermo Herrera ordene el secuestro de las imágenes de las cámaras de seguridad del banco. Para el personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, al mando de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, esa herramienta podría ser fundamental en la resolución del caso, ya que indicaron, una de las cámaras muestra la puerta de acceso y allí podría verse si la mujer subió a algún auto en ese lugar.
"Quiero que este caso sirva para sentar precedentes y que de ahora en más, haya más seguridad", finalizó Roxana.
"Cuando murió mi papá, ella se encargó de nosotros. No era de salir a cualquier lado, su única diversión era acostarse a mirar televisión", relató a LA GACETA.
Rodríguez, de 84 años, salió de su domicilio el viernes por la mañana. La mujer debía cobrar su jubilación en un banco ubicado en Crisóstomo Álvarez al 900. Allí fue el último lugar donde la vieron con vida. Siempre concurría acompañada por uno de sus nietos, pero el vienes fue sola hasta el banco en un remise que tomó cerca de su casa en Villa Urquiza, que era conducido por un conocido.
El martes, un hombre que estaba cortando berro, encontró el cuerpo de la mujer, cerca de Las Antenas, en El Cadillal , a la altura del kilómetro 1.320.
Según lo relatado por Ruiz, la mujer era una persona luchadora. "Ella era jubilada del Policlínico Ferroviario. Trabajaba como nutricionista y enfermera", dijo.
El dolor y la bronca conjugan un cóctel difícil de digerir para la joven. La extraña muerte de su abuela es un tema que la aqueja y por lo que, según sus propias palabras, luchará hasta encontrar al culpable. "Queremos que se haga Justicia; no vamos a descansar hasta lograrlo. Vamos a luchar para que este caso no quede impune. A mi vieja ya no la tenemos, pero queremos que esto no les pase a otras personas", expresó Roxana.
Sin problema de salud
Rosa Costilla, sobrina de la víctima, también exige justicia en diálogo con nuestro diario. "Su esposo murió a los 38 años, por lo que Esther debió esforzarse para criar a su hijo y, luego, a sus nietos. Era muy alegre y servicial. Cocinaba todos los días y, a pesar de su edad, no tenía ningún problema de salud. Además, tenía una lucidez asombrosa".
Según informaron fuentes policiales, el resultado de la autopsia que le realizaron al cuerpo de la mujer determinó que el deceso se produjo por causas naturales. "El cuerpo no tiene lesiones. La muerte se produjo como consecuencia de un paro cardiorespiratorio tras sufrir un ACV", informaron. Se cree que la atacaron cuando subió a un auto de alquiler, y podría haber muerto del susto. Por eso pudieron llevarla y arrojar el cuerpo en una zona alejada. La cartera de la mujer, en la que llevaba los $ 2.000 que había cobrado, fue sustraída. Sólo dejaron la correa. Ayer algunas fuentes policiales dieron a entender que la cartera se la podrían haber robado cuando ya habían arrojado el cuerpo, pero esto tampoco está comprobado.
Ruiz está convencida que la mujer se subió a un taxi en la puerta del banco. "Ella tenía una hernia en la ingle, por lo que no era de caminar mucho", explicó.
Cámaras de seguridad
Según lo indicado por una fuente cercana a la pesquisa, es fundamental saber qué hizo la mujer cuando salió del banco. También se espera que el fiscal Guillermo Herrera ordene el secuestro de las imágenes de las cámaras de seguridad del banco. Para el personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, al mando de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, esa herramienta podría ser fundamental en la resolución del caso, ya que indicaron, una de las cámaras muestra la puerta de acceso y allí podría verse si la mujer subió a algún auto en ese lugar.
"Quiero que este caso sirva para sentar precedentes y que de ahora en más, haya más seguridad", finalizó Roxana.






