26 Febrero 2011 Seguir en 
Alberto Lebbos (foto), padre de Paulina, visita con frecuencia la oficina del fiscal Carlos Albaca. "La semana pasada fui. Siempre voy y pregunto cómo está la causa y siempre me dan la misma respuesta, que están trabajando. Entonces, yo les contento que son unos mentirosos", dijo el ex funcionario, indignado. A cinco años del crimen de su hija, Lebbos aún no sabe quién la secuestró y la asesinó.
- ¿Usted cree que el caso se puede resolver?
- No tengo la menor duda de que la verdad va a salir a la luz. Pero depende de nuestra lucha. En la causa no hay ningún tipo de avance. Y se embarró la cancha antes que se encontrara a Paulina. Amenazaron a testigos, falsearon declaraciones, hicieron desaparecer evidencia y desbarataron el lugar donde fue encontrada mi hija.
- ¿Qué haría falta para que el caso se resuelva?
- Hace falta voluntad política. Habría que reglamentar la ley de protección de testigos, que se aprobó en diciembre de 2006. Quizá así se animarían a hablar más personas. O quizá si se castigara a los responsables de la Policía por encubrimiento, también ellos empezarían a hablar.
- Muchos testimonios fueron cuestionados por los investigadores...
- Algunos testigos fueron plantados para confundir, como (Juan Pedro) Cruzado, el remisero que dijo que la había dejado cerca de la casa de Soto. Después, el jefe de policía (Hugo Sánchez) dijo que Virginia Mercado mentía. Bueno, entonces hay que investigarla, no decir "la chica miente" y listo.
- ¿Qué falló en la investigación?
-Siempre sostuvimos que no se investigaron algunas líneas claras. ¿Por qué Soto nunca entregó el chip de su celular? ¿Con quién habló esa madrugada y por qué no quiere que se sepa? Hay contradicciones en las declaraciones de su entorno sobre dónde y qué hizo esa noche. Además, tenía antecedentes de violencia.
- ¿Faltó tecnología?
- No. Los cruces de llamadas telefónicas se podrían haber hecho. Aquí no hay ni inútiles ni tontos.
- ¿Usted cree que el caso se puede resolver?
- No tengo la menor duda de que la verdad va a salir a la luz. Pero depende de nuestra lucha. En la causa no hay ningún tipo de avance. Y se embarró la cancha antes que se encontrara a Paulina. Amenazaron a testigos, falsearon declaraciones, hicieron desaparecer evidencia y desbarataron el lugar donde fue encontrada mi hija.
- ¿Qué haría falta para que el caso se resuelva?
- Hace falta voluntad política. Habría que reglamentar la ley de protección de testigos, que se aprobó en diciembre de 2006. Quizá así se animarían a hablar más personas. O quizá si se castigara a los responsables de la Policía por encubrimiento, también ellos empezarían a hablar.
- Muchos testimonios fueron cuestionados por los investigadores...
- Algunos testigos fueron plantados para confundir, como (Juan Pedro) Cruzado, el remisero que dijo que la había dejado cerca de la casa de Soto. Después, el jefe de policía (Hugo Sánchez) dijo que Virginia Mercado mentía. Bueno, entonces hay que investigarla, no decir "la chica miente" y listo.
- ¿Qué falló en la investigación?
-Siempre sostuvimos que no se investigaron algunas líneas claras. ¿Por qué Soto nunca entregó el chip de su celular? ¿Con quién habló esa madrugada y por qué no quiere que se sepa? Hay contradicciones en las declaraciones de su entorno sobre dónde y qué hizo esa noche. Además, tenía antecedentes de violencia.
- ¿Faltó tecnología?
- No. Los cruces de llamadas telefónicas se podrían haber hecho. Aquí no hay ni inútiles ni tontos.
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- ¿Usted cree que el caso se puede resolver?
- No tengo la menor duda de que la verdad va a salir a la luz. Pero depende de nuestra lucha. En la causa no hay ningún tipo de avance. Y se embarró la cancha antes que se encontrara a Paulina. Amenazaron a testigos, falsearon declaraciones, hicieron desaparecer evidencia y desbarataron el lugar donde fue encontrada mi hija.
- ¿Qué haría falta para que el caso se resuelva?
- Hace falta voluntad política. Habría que reglamentar la ley de protección de testigos, que se aprobó en diciembre de 2006. Quizá así se animarían a hablar más personas. O quizá si se castigara a los responsables de la Policía por encubrimiento, también ellos empezarían a hablar.
- Muchos testimonios fueron cuestionados por los investigadores...
- Algunos testigos fueron plantados para confundir, como (Juan Pedro) Cruzado, el remisero que dijo que la había dejado cerca de la casa de Soto. Después, el jefe de policía (Hugo Sánchez) dijo que Virginia Mercado mentía. Bueno, entonces hay que investigarla, no decir "la chica miente" y listo.
- ¿Qué falló en la investigación?
-Siempre sostuvimos que no se investigaron algunas líneas claras. ¿Por qué Soto nunca entregó el chip de su celular? ¿Con quién habló esa madrugada y por qué no quiere que se sepa? Hay contradicciones en las declaraciones de su entorno sobre dónde y qué hizo esa noche. Además, tenía antecedentes de violencia.
- ¿Faltó tecnología?
- No. Los cruces de llamadas telefónicas se podrían haber hecho. Aquí no hay ni inútiles ni tontos.
- ¿Usted cree que el caso se puede resolver?
- No tengo la menor duda de que la verdad va a salir a la luz. Pero depende de nuestra lucha. En la causa no hay ningún tipo de avance. Y se embarró la cancha antes que se encontrara a Paulina. Amenazaron a testigos, falsearon declaraciones, hicieron desaparecer evidencia y desbarataron el lugar donde fue encontrada mi hija.
- ¿Qué haría falta para que el caso se resuelva?
- Hace falta voluntad política. Habría que reglamentar la ley de protección de testigos, que se aprobó en diciembre de 2006. Quizá así se animarían a hablar más personas. O quizá si se castigara a los responsables de la Policía por encubrimiento, también ellos empezarían a hablar.
- Muchos testimonios fueron cuestionados por los investigadores...
- Algunos testigos fueron plantados para confundir, como (Juan Pedro) Cruzado, el remisero que dijo que la había dejado cerca de la casa de Soto. Después, el jefe de policía (Hugo Sánchez) dijo que Virginia Mercado mentía. Bueno, entonces hay que investigarla, no decir "la chica miente" y listo.
- ¿Qué falló en la investigación?
-Siempre sostuvimos que no se investigaron algunas líneas claras. ¿Por qué Soto nunca entregó el chip de su celular? ¿Con quién habló esa madrugada y por qué no quiere que se sepa? Hay contradicciones en las declaraciones de su entorno sobre dónde y qué hizo esa noche. Además, tenía antecedentes de violencia.
- ¿Faltó tecnología?
- No. Los cruces de llamadas telefónicas se podrían haber hecho. Aquí no hay ni inútiles ni tontos.
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