"Chocolatines" para ellas, sacrificio para ellos

Se acerca San Valentín y el tres enamoró a los hinchas con su asistencia y despliegue.

CON CRITERIO. Mario Vera lleva la pelota y al mismo tiempo observa algún destinatario de pase. El defensor pasó mucho al ataque y por momentos llegó a jugar como un volante por derecha. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
CON CRITERIO. Mario Vera lleva la pelota y al mismo tiempo observa algún destinatario de pase. El defensor pasó mucho al ataque y por momentos llegó a jugar como un volante por derecha. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
Nicolás Iriarte
Por Nicolás Iriarte 07 Febrero 2011
A una semana del Día de los enamorados, Mario Vera se anticipa y da cátedra. Nada mejor que un "Chocolatín" suave y escurridizo para quebrar a un Almirante rústico (muy) y estructurado como Brown. Su desborde por derecha y la asistencia a Miguel Fernández nos regala una pequeña sinfonía del amor por la sorpresa táctica, aunque sea de las pocas en el partido. Su eventual cambio de posición permitió el primer gol y su entrega facilitó el triunfo entero.

"El gol no es sólo de Fernández, es de todos. Por mi esfuerzo en la jugada y el de todo el equipo. El tanto es del grupo entero. No valoramos sólo al autor", aclaró Vera sobre la jugada del minuto 41.

Sobre el partido en sí, el tres confiesa el cariño que su propio equipo tiene por ubicarse en la palmera de cada partido que juega. "Cuando tuvimos que jugar, jugamos y cuando tuvimos que meter, metimos. Tenemos equipo para jugar bien. Ellos sólo metían y tiraban la pelota por arriba", analizó.

Los efectos de la conquista del local y el triunfo que significó son bien valorados por el defensor, que hasta se anima a soñar, como buen amante. "La victoria sirve para meternos en el lote de los de arriba. Estamos a seis de San Martín de San Juan y con el partido que viene podemos achicar más la distancia. ¿Por qué no podemos animarnos a soñar?", se preguntó.

El final de la primera rueda, le permite hacer un mini balance al jugador en cuestión. "Es importante terminar la primera parte del torneo de la manera que lo hicimos. Más allá de éste ya es un nuevo año. Lo importante es que entendamos que debemos seguir así para pelear la competencia hasta la última fecha", recalcó.

Por último, es imprescindible indagar sobre si su corazón tan ocupado por San Martín, tiene otra dueña. ¿Y el verdadero amor, Mario? "Celeste", revela. El recuerdo sobre la tradicional fecha lo sorprende. "Estoy casado, pero no se que haré para el día de los enamorados. Con este trabajo nunca se puede planear nada. Veré que surge ese día", explica.

Las sutiles revelaciones sobre su intimidad, quieren ser arrebatadas por un cronista radial de contextura grande (picarón, él) que también hace referencia al 14 de febrero y esputa: "el lunes que viene cerrá el partido con tu señora, ¿no?". Vera y su timidez no pueden contestar nada. ¡¿Cómo culparlo?!

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