31 Mayo 2003 Seguir en 
Tema: Wladislaw Szpilman es un pianista judío que vive los horrores de la Varsovia ocupada por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. El artista soporta los padecimientos de la subsistencia en el ghetto y de la persecución implacable aferrado a su invulnerable pasión por la música.
Crítica: Polanski encara con maestría el complicado desafío de filmar el horror. Describe a través de un relato prolijo la escalada de ultrajes a la que fueron sometidos los polacos judíos en el ghetto de Varsovia. Lo hace desde la óptica de un sensible joven, brillante pianista, quien por imperio de las circunstancias se va quedando solo y aislado, sostenido exclusivamente por la potencia de la música que escucha en su interior. El realizador traza una parábola sobre la asombrosa capacidad del hombre de adaptarse a casi cualquier situación, inmerso en la brutalidad de su más aberrante creación: la guerra. La música que sustenta al protagonista atruena por ausencia, y crea en el espectador la tensión creciente que permite al director desencadenar el epílogo. Brody aporta una excelente interpretación, merecedora del Oscar que ganó, con gestos exactos para pintar el calvario de su personaje.
Crítica: Polanski encara con maestría el complicado desafío de filmar el horror. Describe a través de un relato prolijo la escalada de ultrajes a la que fueron sometidos los polacos judíos en el ghetto de Varsovia. Lo hace desde la óptica de un sensible joven, brillante pianista, quien por imperio de las circunstancias se va quedando solo y aislado, sostenido exclusivamente por la potencia de la música que escucha en su interior. El realizador traza una parábola sobre la asombrosa capacidad del hombre de adaptarse a casi cualquier situación, inmerso en la brutalidad de su más aberrante creación: la guerra. La música que sustenta al protagonista atruena por ausencia, y crea en el espectador la tensión creciente que permite al director desencadenar el epílogo. Brody aporta una excelente interpretación, merecedora del Oscar que ganó, con gestos exactos para pintar el calvario de su personaje.







