De izquierda a derecha, los 33 mineros atrapados: Carlos Mamaní, José Ojeda Vidal, José Herríquez González, Luis Urzua Iribarren, Omar Reygada Rojas, Mario Gómez Heredia, Pablo Rojas Villacorta, Claudio Yanez Lagos, Juan Illanes Palma, Mario Sepúlveda Espinace, Juan Carlos Aguilar Gaete, Yonni Barrios Rojas, Víctor Zamora Bugueno, Carlos Barrios Contreras, Víctor Segovia Rojas, Claudio Acuña Cortés, Carlos Bugueno Alfaro, Ariel Ticonao Yanez, Samuel Avalos Acuna, Renan Avalos Silva, Darío Segovia Rojo, Richard Villaroel Godoy, Osman Araya Araya, Jorge Galleguillos Orellana, Jimmy Sánchez Lagues, Franklin Lobos Ramírez, Florencio Avalos Silva, Esteban Rojas Carrizo, Raúl Bustos Ibanez, Pedro Cortez Contreras, Daniel Herrera Campos, Edison Pena Villaroel y Alex Vega Salazar. | REUTERS

Mario Sepúlveda tiene 40 años y dos hijos. Es considerado el líder del grupo; de hecho, es el jefe del turno que quedó atrapado.
José Enríquez es un minero altamente calificado. Lo consideran el guía espiritual. Tenía la intención de dejar la mina porque decía que "el cerro estaba malo". Tiene 56 años y dos hijas.

Mario Gómez tiene 63 años y cuatro hijos. Es minero desde los 12 años. Fue el que envió la primera carta de los mineros describiendo las coordenadas de donde se encontraban.
Víctor Zamora, de 33 años y un hijo, es el bromista oficial. Cuando su madre, Nelly Bugueño, le decía que dejara esa mina, él le contestaba: "si el cerro me ve y se echa a un lado de feo que soy, no te preocupes".

Edison Fernando Peña, de 34 años y sin hijos, es el único que expresa abiertamente su desesperación. Su padre, Luis Fernando, dice que nunca lo vio tan deprimido.
Yonni Barrios se encarga de trasladar los informes médicos de sus compañeros al equipo de rescate. Aprendió de pequeño algunas nociones de enfermería. (Especial)








