02 Octubre 2010 Seguir en 
Hay historias tucumanas que se prolongan en el tiempo sin que puedan encontrar un epílogo feliz. Suele ocurrir a menudo con obras públicas y algunas de gran importancia que inexplicablemente no se concretan.
En 1940, durante el gobierno de Miguel Critto, comenzó a construirse el camino a los Valles Calchaquíes, que empezó simultáneamente de los extremos: Acheral y Amaicha. Fue diseñado por el ingeniero estadounidense Richard Fontaine Maury. Fue inaugurado el 16 de enero de 1943.
Por la sinuosa traza y por los derrumbes que son frecuentes en época de lluvias, la ruta 307 siempre necesitó un mantenimiento permanente de Vialidad Provincial. Pero el tramo que más atención tuvo fue el que va desde Acheral a Tafí del Valle. Este camino fue adquiriendo importancia por una cuestión no sólo turística, sino también comercial. Santa María del Valle de Catamarca se abastece de Tucumán que queda mucho más cerca que la capital de su provincia.
En 2007 se advirtió el deterioro del pavimento. El Gobierno tucumano firmó entonces un convenio con Vialidad Nacional para la concreción de obras por $ 150 millones. Para la ruta 307 se destinaron $ 61 millones. Se anticipó que se la iba a repavimentar desde Tafí del Valle hasta Colalao del Valle, donde comienza la ruta nacional 40. En marzo de 2008, el mal estado de la carretera en ese tramo, causó la preocupación de empresarios, comerciantes y habitantes de Amaicha y de la ciudad catamarqueña de Santa María. Señalaban que todos los días sufrían graves trastornos para trasladarse y que temían que este problema impactara en forma negativa en la actividad turística, especialmente durante la Semana Santa que se aproximaba. A mediados de marzo, el titular de Vialidad de la Provincia dijo que en 20 días se iniciarían las obras de repavimentación en el tramo Tafí del Valle-El Infiernillo. Indicó en la ocasión que los trabajos se habían dividido en tres secciones de 20 km y deslizó la posibilidad de que estas dos últimas serían licitadas en abril. En junio de 2008, los lamentos y las protestas de amaicheños y santamarianos se renovaron. Mientras desde el Ente de Turismo, se insistía en convertir a Tucumán en un destino ineludible en el norte del país, un importante tramo de alrededor de 22 kilómetros de la ruta se hallaba muy deteriorado. Llegó julio, el mes turístico por excelencia, y salvo las promesas de siempre, nada sucedió. Los baches y pozos de variadas dimensiones prosiguieron su derrotero sobre la 307, que sólo goza de buena salud hasta Tafí del Valle. En enero de 2009, en la zona de El Infiernillo, luego de pasar por un bache, un automovilista perdió el control del vehículo y cayó en una zanja de cinco metros de profundidad; cuatro personas, oriundas de Córdoba, resultaron heridas.
En estos días, las quejas se renovaron porque se profundizaron las deplorables condiciones de la ruta 307 en el tramo que se extiende desde el kilómetro 70 (pasando La Quebradita) hasta El Infiernillo. Son unos 10 kilómetros de camino de montaña que se transforman en una verdadera pesadilla para quienes deben transitarlos. El administrador de Vialidad atribuyó la demora a las inclemencias climáticas, como la nieve paralizó los trabajos durante unos 20 días. "Lo importante es que ya se ejecutó el 50% del proyecto y hasta fin de año llegaremos al 80%" aseguró.
Han transcurrido 67 años desde que se inauguró el camino a los valles calchaquíes. Con las limitaciones tecnológicas de la década de 1940, se construyeron los 129 km aproximados, entre Acheral y Amaicha, en casi tres años. Estamos en el siglo XXI; en más de dos años no se han podido repavimentar aún 22 kilómetros. Algo extraño, por cierto, está sucediendo. ¿Por qué antes se podía y ahora no?
En 1940, durante el gobierno de Miguel Critto, comenzó a construirse el camino a los Valles Calchaquíes, que empezó simultáneamente de los extremos: Acheral y Amaicha. Fue diseñado por el ingeniero estadounidense Richard Fontaine Maury. Fue inaugurado el 16 de enero de 1943.
Por la sinuosa traza y por los derrumbes que son frecuentes en época de lluvias, la ruta 307 siempre necesitó un mantenimiento permanente de Vialidad Provincial. Pero el tramo que más atención tuvo fue el que va desde Acheral a Tafí del Valle. Este camino fue adquiriendo importancia por una cuestión no sólo turística, sino también comercial. Santa María del Valle de Catamarca se abastece de Tucumán que queda mucho más cerca que la capital de su provincia.
En 2007 se advirtió el deterioro del pavimento. El Gobierno tucumano firmó entonces un convenio con Vialidad Nacional para la concreción de obras por $ 150 millones. Para la ruta 307 se destinaron $ 61 millones. Se anticipó que se la iba a repavimentar desde Tafí del Valle hasta Colalao del Valle, donde comienza la ruta nacional 40. En marzo de 2008, el mal estado de la carretera en ese tramo, causó la preocupación de empresarios, comerciantes y habitantes de Amaicha y de la ciudad catamarqueña de Santa María. Señalaban que todos los días sufrían graves trastornos para trasladarse y que temían que este problema impactara en forma negativa en la actividad turística, especialmente durante la Semana Santa que se aproximaba. A mediados de marzo, el titular de Vialidad de la Provincia dijo que en 20 días se iniciarían las obras de repavimentación en el tramo Tafí del Valle-El Infiernillo. Indicó en la ocasión que los trabajos se habían dividido en tres secciones de 20 km y deslizó la posibilidad de que estas dos últimas serían licitadas en abril. En junio de 2008, los lamentos y las protestas de amaicheños y santamarianos se renovaron. Mientras desde el Ente de Turismo, se insistía en convertir a Tucumán en un destino ineludible en el norte del país, un importante tramo de alrededor de 22 kilómetros de la ruta se hallaba muy deteriorado. Llegó julio, el mes turístico por excelencia, y salvo las promesas de siempre, nada sucedió. Los baches y pozos de variadas dimensiones prosiguieron su derrotero sobre la 307, que sólo goza de buena salud hasta Tafí del Valle. En enero de 2009, en la zona de El Infiernillo, luego de pasar por un bache, un automovilista perdió el control del vehículo y cayó en una zanja de cinco metros de profundidad; cuatro personas, oriundas de Córdoba, resultaron heridas.
En estos días, las quejas se renovaron porque se profundizaron las deplorables condiciones de la ruta 307 en el tramo que se extiende desde el kilómetro 70 (pasando La Quebradita) hasta El Infiernillo. Son unos 10 kilómetros de camino de montaña que se transforman en una verdadera pesadilla para quienes deben transitarlos. El administrador de Vialidad atribuyó la demora a las inclemencias climáticas, como la nieve paralizó los trabajos durante unos 20 días. "Lo importante es que ya se ejecutó el 50% del proyecto y hasta fin de año llegaremos al 80%" aseguró.
Han transcurrido 67 años desde que se inauguró el camino a los valles calchaquíes. Con las limitaciones tecnológicas de la década de 1940, se construyeron los 129 km aproximados, entre Acheral y Amaicha, en casi tres años. Estamos en el siglo XXI; en más de dos años no se han podido repavimentar aún 22 kilómetros. Algo extraño, por cierto, está sucediendo. ¿Por qué antes se podía y ahora no?







