02 Septiembre 2010 Seguir en 
La noticia reaparición del sarampión tras 10 años de haber sido erradicado ha despertado mucha inquietud entre la población y entre las autoridades sanitarias. El ministro de Salud, Pablo Yedlin, dejó en claro ayer, durante una conferencia de prensa, que aunque en Tucumán no hay casos sospechosos, el sarampión puede llegar a la provincia. "Estamos ante un riesgo potencial de brote de sarampión, porque la tasa de ataque del virus es altísima; prácticamente es imposible no enfermarse si no uno no está vacunado", afirmó
Por eso se decidió hacer más intensiva la campaña de vacunación que se había previsto hace un par de días. Este fin de semana se abrirá la mayoría de los centros asistenciales y se habilitarán puestos móviles en las plazas, parques y peatonales para controlar calendarios de vacunación e inmunizar a quienes lo necesiten.
Yedlin puntualizó que los casos autóctonos de sarampión detectados en Buenos Aires cambian la situación epidemiológica del país. "El virus es tremendamente contagioso y se propaga de forma muy rápida. El que no esté vacunado corre el enorme riesgo de pescarse la enfermedad", afirmó. El ministro informó que el Siprosa cuenta con las dosis suficientes para completar el esquema de vacunación de quienes no están inmunizados contra el sarampión.
Los expertos consideran que la clave para detener el brote es la alerta temprana. Esto significa que los médicos deben notificar si hay casos sospechosos. Yedlin dijo que el mejor método para frenar el avance del mal es la vacunación.
No obstante, el panorama no es tan desalentador, según el ministro. "Gran parte de la población ya está vacunada y a esto hay que sumarle ahora el refuerzo", dijo Yedlin. "Quienes no estén inmunizados deben hacer el esfuerzo, porque con que haya un pequeño grupo de susceptibles, el virus puede llegar", añadió. El mayor grupo de riesgo son los menores de un año, porque la primera vacuna se coloca a los 12 meses. Pero sólo cuando hay circulación del virus, como en Buenos Aires, se adelanta la inmunización.
Síntomas
El sarampión es una enfermedad potencialmente grave, especialmente en chicos. Se manifiesta con fiebre, manchas en la piel y triple catarro, destacó el ministro. Puede revestir gravedad en menores y en pacientes inmunocomprometidos. Puede traer complicaciones neurológicas y respiratorias principalmente. Las autoridades sanitarias recomendaron concurrir al médico de inmediato ante síntomas como fiebre de más de 38 grados, aparición de erupción cutánea, conjuntivitis, párpados hinchados, tos seca, somnolencia o pérdida de apetito.
La patología estaba erradicada del país desde hace 10 años. Volvió después del mundial de fútbol, con dos personas que viajaron a Sudáfrica. Lo hicieron sin vacunarse, pese a la advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambos son residentes de San Isidro, Buenos Aires. Luego contagiaron a otras personas, y esos son los casos considerados autóctonos. Además, en otras tres provincias se estudian casos posibles.
Por eso se decidió hacer más intensiva la campaña de vacunación que se había previsto hace un par de días. Este fin de semana se abrirá la mayoría de los centros asistenciales y se habilitarán puestos móviles en las plazas, parques y peatonales para controlar calendarios de vacunación e inmunizar a quienes lo necesiten.
Yedlin puntualizó que los casos autóctonos de sarampión detectados en Buenos Aires cambian la situación epidemiológica del país. "El virus es tremendamente contagioso y se propaga de forma muy rápida. El que no esté vacunado corre el enorme riesgo de pescarse la enfermedad", afirmó. El ministro informó que el Siprosa cuenta con las dosis suficientes para completar el esquema de vacunación de quienes no están inmunizados contra el sarampión.
Los expertos consideran que la clave para detener el brote es la alerta temprana. Esto significa que los médicos deben notificar si hay casos sospechosos. Yedlin dijo que el mejor método para frenar el avance del mal es la vacunación.
No obstante, el panorama no es tan desalentador, según el ministro. "Gran parte de la población ya está vacunada y a esto hay que sumarle ahora el refuerzo", dijo Yedlin. "Quienes no estén inmunizados deben hacer el esfuerzo, porque con que haya un pequeño grupo de susceptibles, el virus puede llegar", añadió. El mayor grupo de riesgo son los menores de un año, porque la primera vacuna se coloca a los 12 meses. Pero sólo cuando hay circulación del virus, como en Buenos Aires, se adelanta la inmunización.
Síntomas
El sarampión es una enfermedad potencialmente grave, especialmente en chicos. Se manifiesta con fiebre, manchas en la piel y triple catarro, destacó el ministro. Puede revestir gravedad en menores y en pacientes inmunocomprometidos. Puede traer complicaciones neurológicas y respiratorias principalmente. Las autoridades sanitarias recomendaron concurrir al médico de inmediato ante síntomas como fiebre de más de 38 grados, aparición de erupción cutánea, conjuntivitis, párpados hinchados, tos seca, somnolencia o pérdida de apetito.
La patología estaba erradicada del país desde hace 10 años. Volvió después del mundial de fútbol, con dos personas que viajaron a Sudáfrica. Lo hicieron sin vacunarse, pese a la advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambos son residentes de San Isidro, Buenos Aires. Luego contagiaron a otras personas, y esos son los casos considerados autóctonos. Además, en otras tres provincias se estudian casos posibles.
NOTICIAS RELACIONADAS








