15 Junio 2010 Seguir en 
Nunca pensó que le tocaría intervenir en una situación tan delicada, pero la realidad no dio alternativas al sacerdote Roberto Yapura, vicario de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en Rosario de la Frontera. En los cinco minutos libres que dice que le dejó esta semana agitada, el prelado asegura: "nadie está preparado para lo que no entiende".
Recuerda que fue a la Escuela de Comercio cuando sucedió el segundo suicidio. "Hablé con los chicos, les pedí que recurriesen a mí si sentían necesidad de hablar", relata Yapura. Pero su solicitud apenas generó una consulta. "En algunos de los cuatro casos de Rosario es evidente que faltó escucha y que la muerte fue una consecuencia del abandono familiar y hasta del maltrato físico", apunta el religioso por teléfono.
Tras explicar que en Rosario "se sabe todo y se conocen todos", el sacerdote critica a los padres que tratan de solucionar los problemas de sus hijos con remedios económicos. Y agrega: "los adultos deben observar los pasatiempos de sus hijos. Existe una curiosidad insana por ciertos juegos macabros que sólo los padres pueden limitar".
Preocupado por contener la psicosis colectiva, Yapura aconseja procurar que los chicos piensen en otras cosas: "en ese sentido, cualquier recurso es bueno. Gracias a Dios tenemos el Mundial. Mientras gane Argentina, andaremos bien".
Recuerda que fue a la Escuela de Comercio cuando sucedió el segundo suicidio. "Hablé con los chicos, les pedí que recurriesen a mí si sentían necesidad de hablar", relata Yapura. Pero su solicitud apenas generó una consulta. "En algunos de los cuatro casos de Rosario es evidente que faltó escucha y que la muerte fue una consecuencia del abandono familiar y hasta del maltrato físico", apunta el religioso por teléfono.
Tras explicar que en Rosario "se sabe todo y se conocen todos", el sacerdote critica a los padres que tratan de solucionar los problemas de sus hijos con remedios económicos. Y agrega: "los adultos deben observar los pasatiempos de sus hijos. Existe una curiosidad insana por ciertos juegos macabros que sólo los padres pueden limitar".
Preocupado por contener la psicosis colectiva, Yapura aconseja procurar que los chicos piensen en otras cosas: "en ese sentido, cualquier recurso es bueno. Gracias a Dios tenemos el Mundial. Mientras gane Argentina, andaremos bien".









