15 Junio 2010 Seguir en 
Al menos dos nuevos intentos de suicidio de adolescentes en Rosario de la Frontera han empeorado el estado de crisis social que padece esa localidad salteña, donde cuatro menores de edad se quitaron la vida en el plazo de dos meses. La tragedia ha obligado a constituir un comité de emergencia, que este lunes hizo un reconocimiento del terreno, y se entrevistó con las autoridades rosarinas y los docentes responsables de la Escuela de Comercio Nuestra Señora del Rosario, establecimiento al que concurrían tres de los chicos fallecidos.
"Sinceramente no hay aún ninguna mejoría en el ánimo de la comunidad de Rosario de la Frontera. Los padres comunican situaciones nuevas a cada rato", describió María Luisa León, directora de la institución escolar, mientras atendía a los técnicos enviados por el Gobierno de Salta. La directiva aseguró (por teléfono) a LA GACETA que la escuela tiene a su disposición un nivel de asistencia apropiada. El comité, que está integrado por psiquiatras, psicólogos, ciudadanos e integrantes del Ministerio Público, la Policía y el Poder Judicial, coordinará una serie de reuniones con los alumnos y sus padres. El primero de esos encuentros está previsto para hoy a las 10.
Sólo un proceso lento y progresivo permitirá restablecer la malherida normalidad. León, que promovió una multitudinaria concentración de vecinos el viernes, hizo hincapié en la necesidad de divulgar un mensaje de vida, pese a que confirmó que una joven se suicidió en Metán este fin de semana (esa ciudad queda a 35 kilómetros de Rosario de la Frontera).
"Por favor, no ahondemos en lo que pasó. Huyamos de la tentación sensacionalista. No vale la pena intentar remediar lo irremediable: hay que concentrar las energías en buscar soluciones", rogó. La prioridad, según su opinión, es profundizar las medidas de contención de la población vulnerable que el Estado ha puesto en práctica para prevenir futuros casos.
En paralelo a las labores de acompañamiento psicoafectivo, el comité de emergencia investiga si los casos de suicidio guardan una relación entre sí. "En particular, seguimos la pista de un juego surgido en Estados Unidos en 1995", aseveró la licenciada Claudia Román Ru, secretaria de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones del Ministerio de Salud Pública de Salta. La funcionaria, que organizó el equipo multidisciplinario a cargo de la contingencia de Rosario de la Frontera, explicó que tres de las muertes parecen inspiradas en ese entretenimiento, que promueve la experimentación con asfixia y ha ocasionado cadenas de suicidios en diferentes países. Román Ru precisó: "este juego se funda en ciertas claves que son de muy difícil acceso para la población adulta. Sabemos que causa estragos entre chicos de entre 9 y 13 años, y que incide más en el campo que en la ciudad. No todos van a jugarlo, no todos van a llegar a la situación límite de matarse, pero hay que prestar atención al patrón de la autoagresión".
Nunca antes había sucedido un fenómeno como el de Rosario de la Frontera. "Supera ampliamente por cantidad de casos y frecuencia de tiempo a la seguidilla de suicidios registrada en Orán, cinco años atrás", recordó Román Ru, que comentó que aquella vez logró establecerse el nexo entre las muertes y un ritual de naturaleza esotérica.
Aunque los recursos siempre son insuficientes, la secretaria aseguró que el Estado está brindando toda la ayuda disponible. Manifestó: "en particular, queremos apoyar a los agentes sociales que deben sostener a su comunidad. Nuestra intención es crear una red que subsista después de la crisis".
"Sinceramente no hay aún ninguna mejoría en el ánimo de la comunidad de Rosario de la Frontera. Los padres comunican situaciones nuevas a cada rato", describió María Luisa León, directora de la institución escolar, mientras atendía a los técnicos enviados por el Gobierno de Salta. La directiva aseguró (por teléfono) a LA GACETA que la escuela tiene a su disposición un nivel de asistencia apropiada. El comité, que está integrado por psiquiatras, psicólogos, ciudadanos e integrantes del Ministerio Público, la Policía y el Poder Judicial, coordinará una serie de reuniones con los alumnos y sus padres. El primero de esos encuentros está previsto para hoy a las 10.
Sólo un proceso lento y progresivo permitirá restablecer la malherida normalidad. León, que promovió una multitudinaria concentración de vecinos el viernes, hizo hincapié en la necesidad de divulgar un mensaje de vida, pese a que confirmó que una joven se suicidió en Metán este fin de semana (esa ciudad queda a 35 kilómetros de Rosario de la Frontera).
"Por favor, no ahondemos en lo que pasó. Huyamos de la tentación sensacionalista. No vale la pena intentar remediar lo irremediable: hay que concentrar las energías en buscar soluciones", rogó. La prioridad, según su opinión, es profundizar las medidas de contención de la población vulnerable que el Estado ha puesto en práctica para prevenir futuros casos.
En paralelo a las labores de acompañamiento psicoafectivo, el comité de emergencia investiga si los casos de suicidio guardan una relación entre sí. "En particular, seguimos la pista de un juego surgido en Estados Unidos en 1995", aseveró la licenciada Claudia Román Ru, secretaria de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones del Ministerio de Salud Pública de Salta. La funcionaria, que organizó el equipo multidisciplinario a cargo de la contingencia de Rosario de la Frontera, explicó que tres de las muertes parecen inspiradas en ese entretenimiento, que promueve la experimentación con asfixia y ha ocasionado cadenas de suicidios en diferentes países. Román Ru precisó: "este juego se funda en ciertas claves que son de muy difícil acceso para la población adulta. Sabemos que causa estragos entre chicos de entre 9 y 13 años, y que incide más en el campo que en la ciudad. No todos van a jugarlo, no todos van a llegar a la situación límite de matarse, pero hay que prestar atención al patrón de la autoagresión".
Nunca antes había sucedido un fenómeno como el de Rosario de la Frontera. "Supera ampliamente por cantidad de casos y frecuencia de tiempo a la seguidilla de suicidios registrada en Orán, cinco años atrás", recordó Román Ru, que comentó que aquella vez logró establecerse el nexo entre las muertes y un ritual de naturaleza esotérica.
Aunque los recursos siempre son insuficientes, la secretaria aseguró que el Estado está brindando toda la ayuda disponible. Manifestó: "en particular, queremos apoyar a los agentes sociales que deben sostener a su comunidad. Nuestra intención es crear una red que subsista después de la crisis".








