12 Junio 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- La elección de un principiante en la política, que además está desempleado, como candidato demócrata en Carolina del Sur para el Senado en las elecciones de medio término en noviembre, desató sospechas y acusaciones de un complot republicano en las elecciones internas.
Los republicanos, según denuncias publicadas por el diario "The Washington Post", acudieron en masa a votar a Alvin M. Greene, de 32 años, para que los demócratas en noviembre presenten su candidato más débil frente al competidor republicano. El derecho electoral en Carolina del Sur permitiría ese truco, pues los republicanos pueden también votar en las primarias demócratas
Votantes republicanos pagaron los alrededor de U$S 10.000 que cuesta la tasa para poder votar en las primarias, lo que dio pie a las acusaciones. Los demócratas exigieron una investigación oficial, según el "Washington Post".
Ni un discurso
Greene no es nadie en política: es un ex soldado desempleado que vive con su padre y que lee sus e-mails tres veces por semanas en una biblioteca pública, de acuerdo con sus propias declaraciones. En la campaña electoral no dio ni un solo discurso; sólo repartió unos pocos cientos de panfletos y no puso a disposición ni una página web. Además, hay una investigación en marcha en su contra por supuestamente haber hecho públicas fotografías pornográficas.
Pese a todo, ganó las elecciones primarias con una gran ventaja frente a políticos consolidados.
Los medios, sin embargo, proporcionaron otra posible explicación alternativa a las acusaciones de complot: el nombre de pila de Greene empieza por A y por lo tanto estaba arriba de las listas electorales el pasado martes.
Por otra parte, la asambleísta republicana Nikki Haley confrontará en dos semanas al congresista Gresham Barrett en una segunda ronda interna para saber quién competirá por la sucesión del gobernador Mark Sanford. Haley, que logró el apoyo de la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin, rechazó acusaciones de infidelidad y por poco no logró la mayoría absoluta requerida para obtener la candidatura. Barret, que tuvo el apoyo del ex vicepresidente Dick Cheney, terminó muy atrás de Haley.
Amante furtivo
Cabe recordar que Sanford fue protagonista de un escándalo de infidelidad el año pasado, cuando admitió que mantenía una relación extramatrimonial con una argentina. Esta situación lo obligó a renunciar como director de la Asociación de Gobernadores Republicanos, con lo que los conservadores perdieron una figura prominente en el escenario nacional. Sanford confesó públicamente su desliz y pidió disculpas a su esposa y a sus cuatro hijos después de regresar de un viaje a la Argentina, tras una semana de ausencia de su oficina sin explicación alguna. La mujer argentina ha sido identificada como María Belén Chapur, madre divorciada 43 años, de notable belleza, ejecutiva de la empresa Bunge & Born, que reside en el exclusivo barrio de Palermo. (DPA)
Los republicanos, según denuncias publicadas por el diario "The Washington Post", acudieron en masa a votar a Alvin M. Greene, de 32 años, para que los demócratas en noviembre presenten su candidato más débil frente al competidor republicano. El derecho electoral en Carolina del Sur permitiría ese truco, pues los republicanos pueden también votar en las primarias demócratas
Votantes republicanos pagaron los alrededor de U$S 10.000 que cuesta la tasa para poder votar en las primarias, lo que dio pie a las acusaciones. Los demócratas exigieron una investigación oficial, según el "Washington Post".
Ni un discurso
Greene no es nadie en política: es un ex soldado desempleado que vive con su padre y que lee sus e-mails tres veces por semanas en una biblioteca pública, de acuerdo con sus propias declaraciones. En la campaña electoral no dio ni un solo discurso; sólo repartió unos pocos cientos de panfletos y no puso a disposición ni una página web. Además, hay una investigación en marcha en su contra por supuestamente haber hecho públicas fotografías pornográficas.
Pese a todo, ganó las elecciones primarias con una gran ventaja frente a políticos consolidados.
Los medios, sin embargo, proporcionaron otra posible explicación alternativa a las acusaciones de complot: el nombre de pila de Greene empieza por A y por lo tanto estaba arriba de las listas electorales el pasado martes.
Por otra parte, la asambleísta republicana Nikki Haley confrontará en dos semanas al congresista Gresham Barrett en una segunda ronda interna para saber quién competirá por la sucesión del gobernador Mark Sanford. Haley, que logró el apoyo de la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin, rechazó acusaciones de infidelidad y por poco no logró la mayoría absoluta requerida para obtener la candidatura. Barret, que tuvo el apoyo del ex vicepresidente Dick Cheney, terminó muy atrás de Haley.
Amante furtivo
Cabe recordar que Sanford fue protagonista de un escándalo de infidelidad el año pasado, cuando admitió que mantenía una relación extramatrimonial con una argentina. Esta situación lo obligó a renunciar como director de la Asociación de Gobernadores Republicanos, con lo que los conservadores perdieron una figura prominente en el escenario nacional. Sanford confesó públicamente su desliz y pidió disculpas a su esposa y a sus cuatro hijos después de regresar de un viaje a la Argentina, tras una semana de ausencia de su oficina sin explicación alguna. La mujer argentina ha sido identificada como María Belén Chapur, madre divorciada 43 años, de notable belleza, ejecutiva de la empresa Bunge & Born, que reside en el exclusivo barrio de Palermo. (DPA)







