06 Junio 2010 Seguir en 
No parecía ser el primer café que compartían. "Siempre temprano vos, ¿no? Je", fueron las primeras palabras que cruzaron, en alusión a un pequeño retraso de uno de los entrevistados. Cortinada la chicana, ellos empezaron a entrevistarse, intentando ponerse al día. Novedades deportivas, familiares, intimidades y hasta algún que otro chisme decoraban una charla imperdible entre los únicos jugadores tucumanos que participan en la Liga Nacional de básquet -y los últimos que integraron un seleccionado argentino-.
Cuando se prendió el grabador, Lucas Victoriano y José Muruaga tampoco se guardaron nada y jugaron un uno contra uno con LA GACETA como testigo.
Luego de la fallida experiencia con Belgrano en 2000, Victoriano se fue a Italia para jugar en Montecatini la liga más importante de ese país, al que volvió años más tarde para lograr el ascenso con Euro Rida Scafatti. En el medio, el retorno a Real Madrid y las experiencias en Lleida y Girona. Todo esto antes de llegar a CAI Zaragoza, su último club europeo, con el que ascendió a la ACB y con el que consiguió el vicecampeonato de la Supercopa en 2009.
El regreso
Casi 10 años se tomó para la vuelta a la competición nacional y cuenta que la pregunta obligatoria de cada conferencia de prensa desde que llegó a Lanús era una sola: ¿cómo veía a la Liga en su regreso? Sin embargo, Lucas confiesa que debió dibujar sus respuestas a ese interrogante. "Cuando me consultaban eso al principio, creo que les mentía a todos los periodistas. Con tantos problemas, no le había prestado atención a la Liga en general. Lo que pretendía era adaptarme rápido a la institución, al equipo, a la vida en el país y a un montón de cosas más. Creo que tardé un mes y medio en dormir bien", confesó.
Una vez aclimatado; con el torneo en instancias importantes y tras el estudio de los rivales, el base tomó conciencia del estado actual del torneo proyectado por León Najnudel. "La Liga está muy bien. Los entrenadores han adquirido una buena mezcla de la escuela estadounidense para atacar y de la europea para defender. Casi todos los equipos tienen el mismo sistema. Además es muy competitiva, equipos con problemas económicos, como Estudiantes de Bahía Blanca, consiguieron su objetivo. Y otros equipos gastaron como para estar arriba y no lo están, como Libertad", analizó.
El asentimiento con la cabeza de "Pepe" acompañaba la mayoría de las afirmaciones de Victoriano. Parecen estar en la misma sintonía, aunque la historia del menor de los Muruaga es diferente. Su participación en aquel Belgrano que jugó la elite, más dos experiencias en el TNA con Central Córdoba y Tucumán BB empezaron a foguearlo. Hasta que en 2006 Estudiantes de Olavarría le puso un ojo encima y se hizo de sus servicios. Desde entonces se afianzó en la Liga y con Quimsa, su actual club, argumenta la evolución del certamen. "Ha crecido muchísimo en la parte táctica y en la física. Hace algunos años los estadounidenses eran los que sacaban la diferencia. Hoy ya no es así. Los que quieren ser superiores y marcar diferencias deben ir a jugar a otro lado", explica.
Queda claro entonces que, para ellos, de octubre a mayo se disputa en nuestro país una Liga extremadamente fuerte. Sin embargo, el ex jugador del seleccionado mayor hizo hincapié sobre el período de inactividad y lo mucho que lo aprovechan los entrenadores locales. "Cuando llega el final de la temporada para nosotros, los técnicos de acá intentan seguir aprendiendo, se preparan, viajan, miran clínicas o van a ver algún partido NBA o en Europa", apuntó. Además recalcó que es una costumbre que debería ser propia de los jugadores, sobre todo en la parte física. "Por ejemplo, este año no pude hacer pretemporada. Me presenté a jugar a un equipo en noviembre y el resultado fue que al principio mi actuación fue en línea ascendente por toda la ilusión que traía y las ganas, pero cuando fue pasando el torneo y empecé a necesitar ese plus o reserva que uno carga en la pretemporada hice la cuesta abajo", reveló Lucas.
Cuando se prendió el grabador, Lucas Victoriano y José Muruaga tampoco se guardaron nada y jugaron un uno contra uno con LA GACETA como testigo.
Luego de la fallida experiencia con Belgrano en 2000, Victoriano se fue a Italia para jugar en Montecatini la liga más importante de ese país, al que volvió años más tarde para lograr el ascenso con Euro Rida Scafatti. En el medio, el retorno a Real Madrid y las experiencias en Lleida y Girona. Todo esto antes de llegar a CAI Zaragoza, su último club europeo, con el que ascendió a la ACB y con el que consiguió el vicecampeonato de la Supercopa en 2009.
El regreso
Casi 10 años se tomó para la vuelta a la competición nacional y cuenta que la pregunta obligatoria de cada conferencia de prensa desde que llegó a Lanús era una sola: ¿cómo veía a la Liga en su regreso? Sin embargo, Lucas confiesa que debió dibujar sus respuestas a ese interrogante. "Cuando me consultaban eso al principio, creo que les mentía a todos los periodistas. Con tantos problemas, no le había prestado atención a la Liga en general. Lo que pretendía era adaptarme rápido a la institución, al equipo, a la vida en el país y a un montón de cosas más. Creo que tardé un mes y medio en dormir bien", confesó.
Una vez aclimatado; con el torneo en instancias importantes y tras el estudio de los rivales, el base tomó conciencia del estado actual del torneo proyectado por León Najnudel. "La Liga está muy bien. Los entrenadores han adquirido una buena mezcla de la escuela estadounidense para atacar y de la europea para defender. Casi todos los equipos tienen el mismo sistema. Además es muy competitiva, equipos con problemas económicos, como Estudiantes de Bahía Blanca, consiguieron su objetivo. Y otros equipos gastaron como para estar arriba y no lo están, como Libertad", analizó.
El asentimiento con la cabeza de "Pepe" acompañaba la mayoría de las afirmaciones de Victoriano. Parecen estar en la misma sintonía, aunque la historia del menor de los Muruaga es diferente. Su participación en aquel Belgrano que jugó la elite, más dos experiencias en el TNA con Central Córdoba y Tucumán BB empezaron a foguearlo. Hasta que en 2006 Estudiantes de Olavarría le puso un ojo encima y se hizo de sus servicios. Desde entonces se afianzó en la Liga y con Quimsa, su actual club, argumenta la evolución del certamen. "Ha crecido muchísimo en la parte táctica y en la física. Hace algunos años los estadounidenses eran los que sacaban la diferencia. Hoy ya no es así. Los que quieren ser superiores y marcar diferencias deben ir a jugar a otro lado", explica.
Queda claro entonces que, para ellos, de octubre a mayo se disputa en nuestro país una Liga extremadamente fuerte. Sin embargo, el ex jugador del seleccionado mayor hizo hincapié sobre el período de inactividad y lo mucho que lo aprovechan los entrenadores locales. "Cuando llega el final de la temporada para nosotros, los técnicos de acá intentan seguir aprendiendo, se preparan, viajan, miran clínicas o van a ver algún partido NBA o en Europa", apuntó. Además recalcó que es una costumbre que debería ser propia de los jugadores, sobre todo en la parte física. "Por ejemplo, este año no pude hacer pretemporada. Me presenté a jugar a un equipo en noviembre y el resultado fue que al principio mi actuación fue en línea ascendente por toda la ilusión que traía y las ganas, pero cuando fue pasando el torneo y empecé a necesitar ese plus o reserva que uno carga en la pretemporada hice la cuesta abajo", reveló Lucas.
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