Un muchacho fue asesinado a golpes luego de una fiesta

Hallaron el cadáver frente a un cementerio.

01 Junio 2010
CONCEPCION.- Un joven de 19 años fue asesinado brutalmente en la localidad de Santa Cruz (Simoca) en la madrugada del domingo y sus restos fueron hallados ayer en el fondo del cementerio local. Hasta el momento no hay pistas de los asesinos.

Juan Darío Romano, de 19 años y con domicilio en Los Trejos, fue atacado al menos por dos personas cuando retornaba a la casa de su hermana desde una fiesta bailable que se había realizado en el pueblo el sábado a la noche. Al parecer el muchacho, que estaba de visita en el lugar, fue abordado frente al cementerio cuando caminaba en medio de la oscuridad. "En principio todo indica que en la calle el joven recibió una golpiza y tras ser reducido fue trasladado hasta el fondo del cementerio. Ahí lo fulminaron. Le asestaron golpes feroces en la cabeza, posiblemente con una piedra", dijo a LA GACETA el segundo jefe de la Regional Sur, comisario principal Juan Carlos Flores.

La Policía encontró rastros de sangre desde el frente del camposanto hasta el lugar en que fue encontrado el cuerpo. Fue justamente el panteonero quien encontró el cuerpo ayer a la 8 cuando se aprestaba a realizar algunas tareas. Enseguida dio aviso a la Policía. Hasta el lugar, ubicado a 18 kilómetros al este de este municipio (por la ruta 328) se trasladaron peritos de Criminalística de la policía, de la División Homicidios y el propio jefe de la Regional Sur, comisario mayor José Díaz.

Juan Darío era jornalero y vivía con su padre. El sábado había llegado al pueblo a visitar a sus hermanos. "El siempre venía. El sábado a la noche salió a un baile que había por aquí. Nunca volvió y eso nos preocupó. Todos pensamos en que había regresado a su casa. Hoy íbamos a ir a preguntar. Pero temprano nos llegó la noticia de que sería él a quien lo habían encontrado muerto", dijo Carlos Ariel Romano, hermano de la víctima. El hombre, junto a otros dos hermanos, permaneció varias horas a la espera de que los peritos terminaran su trabajo para luego proceder a reconocer si el cuerpo era de Juan Darío. Aunque su rostro estaba irreconocible, un tatuaje que tenía en uno de sus brazos con su nombre y otro con el de su madre Juana, confirmaron la peor noticia. "No sabemos quién pudo hacerle esto. El no era un chico de peleas. Siempre que venía por aquí se juntaba con amigos. El sábado salió, como todas las veces que venía aquí", añadió Carlos Ariel.

En Santa Cruz impera el hermetismo en torno a lo que pudo haber sucedido. No se descarta que la víctima haya tenido algún roce con los asesinos en el interior del bailable. El comisario Flores dijo que existen algunas pistas que pueden llevar al esclarecimiento del caso. "Se está trabajando con todos los elementos que se han reunido. Confiamos en que va a aparecer el dato que necesitamos para aclarar este tremendo crimen", indicó el oficial.

En el caso tomó intervención la Fiscalía de Instrucción del Centro Judicial de Monteros, a cargo de Mónica García de Targa. (C)

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